Cientos de migrantes seguían cruzando este domingo desde Serbia a Hungría, a pesar de que las autoridades húngaras completaron la instalación de una valla de 175 kilómetros en la frontera.

Cerca de 200 personas cruzaron la frontera al amanecer, según un periodista de la AFP, y otros migrantes siguieron sus pasos durante el resto de la mañana.

La policía indicó que 3.080 refugiados entraron a Hungría el sábado.

Este domingo, pocos se deslizaban por debajo de la alambrada en la que se podían ver jirones de ropa. La mayoría pasaba por la vía férrea donde no se levantó ninguna valla y por donde los trenes pasan muy lentos.

Las autoridades húngaras instalaron tiendas de campaña, baños móviles y contenedores de basura para los migrantes. A su llegada se les conduce a un campo de registro para refugiados.

También se podían ver miembros de las fuerzas especiales de la policía bordeando los campos con sus pastores alemanes.

"Vengo de Siria y llevo un mes en la carretera", explicaba un migrante que preguntaba dónde estaba la frontera de Hungría, sin saber que acababa de cruzarla por la vía de tren.

Por otra parte, en Budapest, la policía detuvo a un quinto sospechoso, un búlgaro, en el marco de la investigación sobre el camión abandonado en Austria, anunciaron este domingo las autoridades.

Cuatro hombres -tres búlgaros y un afgano- habían sido detenidos el viernes y la justicia los acusa de ser los "pequeños ejecutores" de una banda de tráfico de seres humanos.

Fuente: AFP

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