En la India, una persona con traje para protegerse del coronavirus. REUTERS
En la India, una persona con traje para protegerse del coronavirus. REUTERS
/ ADNAN ABIDI
Agencia EFE

El Gobierno de la autorizó este sábado la excepción de aranceles sobre el suministro de oxígeno, las vacunas , y los tratamientos médicos relacionados a la enfermedad, en medio de la crítica situación del país, que ha provocado escasez de existencias.

“Con el fin de aumentar su producción, disponibilidad, y satisfacer la creciente demanda, se decidió otorgar la exención total del arancel aduanero básico y del impuesto de salud en la importación de oxígeno y equipos relacionados con este gas por un período de tres meses”, informó hoy el Gobierno indio.

La medida tomada después de una reunión de emergencia encabezada por el primer ministro Narendrá Modi, extiende la excepción, por el mismo periodo, sobre la importación de vacunas para la covid.

“Esto aumentará la disponibilidad de estos artículos y los hará más baratos”, indicó el Ministerio de Finanzas del país asiático que ordenó además “un despacho de aduana rápido y sin problemas”.

En la reunión, que tuvo lugar después de que se conociese de la muerte de 20 pacientes en un hospital de Nueva Delhi debido a la baja presión de los tanques, Modi remarcó la “necesidad inmediata de aumentar el suministro de oxígeno” a todos los centros del país.

El Gobierno indio ya había hecho una excepción el pasado miércoles de los gravámenes sobre el antiviral Remdesivir y sus principios activos, para atender la demanda del medicamento, empujada por una rápida propagación de la enfermedad, con más de 340.000, y 2.623 muertes en la última jornada.

Esto supone una gran flexibilización de los controles proteccionistas del país sobre su poderosa industria farmacéutica nacional.

Varios hospitales en la capital nacional han reportado la urgencia y el riesgo en el que se encuentran sus pacientes en cuidados intensivos, al tiempo que han hecho pública su cuenta atrás del consumo de sus reservas de oxígeno.

Pese a ser reconocida como “la farmacia del mundo”, por su producción a gran escala, el surgimiento de una segunda ola de casos, que ha superado con creces a la primera, ha provocado fuertes presiones sobre su industria de fármacos.

Hasta mediados de este mes, la India dependía para su vacunación de los dos únicos preparados hechos en el país: la vacuna nacional Covaxin de Bharat Biotech; y Covishield, del laboratorio británico-sueco AstraZeneca producida por el Instituto Serum de la India (SII).

Sin embargo, en medio de la emergencia, el Gobierno anunció la apertura de una vía rápida para aprobar el uso de otras vacunas importadas que ya hubieran conseguido licencia de uso en otro país.

Esto permite la entrada en el enorme mercado indio de vacunas hechas por laboratorios extranjeros como Pfizer o Moderna.

La vacuna rusa Sputnik recibió ya la licencia de uso de emergencia del Controlador General de Fármacos del país (DCGI), por lo que comenzará a ser importada y fabricada por los indios en los próximos meses.

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