EE.UU.: Debaten los demócratas en medio de tensiones internas
EE.UU.: Debaten los demócratas en medio de tensiones internas

Los aspirantes del Partido Demócrata a las elecciones presidenciales de participan este sábado en un tercer debate de campaña, pero esta vez en medio de un fuerte clima de tensión entre y .

El jueves el Comité Nacional Demócrata (CND) bloqueó el acceso de la campaña de Sanders a las bases de datos electorales ante denuncias de que uno de sus auxiliares técnicos había obtenido informaciones reservadas de la campaña de Clinton.

Bernie Sanders despidió de inmediato al técnico informático e interpuso una demanda legal contra el CND ante un tribunal federal por "quiebra de contrato". La noche del viernes, en una tentativa por apaciguar los ánimos antes del debate, llegaron a un acuerdo.

Hillary Clinton es la amplia favorita para conseguir la nominación por el Partido Demócrata a las presidenciales, y con su impresionante capacidad de recaudar donaciones tiene la pesada estructura de la máquina partidaria alineada detrás de su candidatura.

En tanto, el senador Sanders es un recién llegado al ruedo demócrata, ya que sus casi dos décadas de actividad en el Congreso fueron como político independiente. Se perfila como un “socialista democrático”, lo que atrae al sector más progresista del campo demócrata

— Debate con los guantes puestos —

Hillary Clinton y Bernie Sanders tienen en sus manos munición pesada para protagonizar un debate con temperatura elevada.


Si el debate se centra en la política exterior de Estados Unidos y en estrategias para enfrentar al grupo Estado Islámico, Clinton podría salir airosa con su favoritismo intacto. Esto debido a que Sanders posiblemente haya tenido menos tiempo para prepararse por su agenda en el Senado.

Más allá de la agria polémica puertas adentro entre los demócratas, Clinton, Sanders y el tercero en disputa, Martin O'Malley, deberán tener en cuenta la situación en el campo republicano, donde el polémico Donald Trump se mantiene como favorito en un escenario de crecimiento de la candidatura del ultraconservador Ted Cruz.

— Paz temporaria —

Mientras su comité de campaña se movía para interponer la demanda contra el CND, Bernie Sanders filtró a la prensa de Estados Unidos su firme convicción de que el partido había adoptado esa postura para ayudar a la campaña de Hillary Clinton.

La efímera sanción aplicada por el CND a la campaña de Sanders, impidiéndole tener acceso a las bases de datos electorales, privaba al veterano senador de una herramienta considerada fundamental para definir estrategias, en particular en la víspera de un debate.

Sanders y O'Malley criticaron al CND por organizar este debate en un horario de baja audiencia televisiva (un sábado a la noche antes de Navidad), por considerar que ello torna más difícil acortar las distancias con Clinton en el electorado.

— Datos sensibles —

La piedra del escándalo es la gigantesca base de datos del Partido Demócrata en Estados Unidos, alimentada por el partido en cada estado, con listados electores organizados por edad, raza, religión, ingresos y decenas de otros criterios, a la que los candidatos pueden acceder mediante el pago de una tarifa.

Con esa masa de información, cada campaña elabora sus propias listas, seleccionando las áreas y sectores prioritarios, y mantiene esas pesquisas en secreto.

El miércoles, el dispositivo informático de seguridad que impide que una campaña tenga acceso a los listados y bases de datos de otra quedó sin operar durante unas cuatro horas, de acuerdo con la demanda presentada por Bernie Sanders ante la justicia.

La empresa responsable de los servicios informáticos admitió la falla y reconoció que durante ese período todos los datos de cada comité de campaña quedaron expuestos al escrutinio por parte de los otros comités.

Fuente: AFP