Janja da Silva y Michelle Bolsonaro.
Janja da Silva y Michelle Bolsonaro.
/ CAIO GUATELLI / SERGIO LIMA / AFP
Agencia EFE

La socióloga Janja no se pierde un mitin de, mientras que Michelle encabeza con frecuencia cultos evangélicos junto al presidente Jair Bolsonaro. Ambas son esposas de los máximos favoritos a la presidencia de Brasil y han asumido un papel protagonista en la campaña electoral.

En 2018, cuando el líder de la ultraderecha brasileña concurría por primera vez a la Presidencia, Michelle Bolsonaro se mantuvo en un segundo plano. Su participación entonces se limitaba a algunas declaraciones en defensa de los derechos de los sordos.

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Considerada por sus allegados como una mujer discreta y reservada, su notoriedad aumentó el mismo día en el que Bolsonaro asumió el poder, el 1 de enero de 2019. Ese día, Michelle pronunció un discurso en lengua de señas antes del propio presidente, un gesto inédito en la historia reciente del país.

La presencia de la primera dama fue intensificándose a medida que avanzaba la legislatura y pasó a ser central en la campaña de 2022.

Pero su protagonismo se ha convertido también en un arma de doble filo.

Los opositores han criticado sus poses en las redes sociales con elegantes vestidos de luto durante el funeral de la reina Isabel y ahora, le han apodado “Micheque”, recordando un escándalo que estalló en 2020 por unos cheques que recibió la primera dama, que fueron entregados por un asesor de la familia Bolsonaro, que estaba en prisión por un caso de corrupción.

Una mujer de Dios

Definida por el mandatario como una “mujer de Dios” y de la familia, Michelle Bolsonaro acostumbra a encabezar multitudinarios actos con evangélicos, una de las principales bases de apoyo del mandatario y a los que les ha prometido “Jesucristo en el Gobierno”.

La primera dama, de 40 años y con quien Bolsonaro tiene una hija en común, ha centrado también sus esfuerzos en atraer el voto femenino, uno de los caballos de batalla del líder de la ultraderecha, quien carga un histórico de declaraciones machistas y misóginas.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y su esposa, Michelle Bolsonaro, llegan a un desfile militar para celebrar el bicentenario de la independencia del país de Portugal en Brasilia, Brasil, el miércoles 7 de septiembre de 2022.
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y su esposa, Michelle Bolsonaro, llegan a un desfile militar para celebrar el bicentenario de la independencia del país de Portugal en Brasilia, Brasil, el miércoles 7 de septiembre de 2022.
/ AP/Eraldo Peres

La esposa del mandatario se ha dirigido a las mujeres tanto en la propaganda electoral transmitida por televisión como en los mítines, donde llegó a afirmar que la “mujer es ayudante del marido”.

La declaración generó críticas entre colectivos feministas y fue rebatida por Rosângela da Silva, conocida como “Janja”, la esposa del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, favorito para vencer las elecciones de este domingo.

“No voy a ayudar, no voy a ser ayudante. Voy a estar a tu lado, junto a ti, luchando”, recalcó Janja, en una respuesta velada a la primera dama.

La “Evita brasileña”

Socióloga de formación y militante del Partido de los Trabajadores (PT) desde la década de los 80, Janja, de 55 años, inició su romance con Lula cuando el expresidente todavía se encontraba encarcelado en la sede de la Policía Federal de Curitiba por una condena de corrupción, posteriormente anulada.

Y lo primero que Lula hizo cuando dejó la prisión, en noviembre de 2019, fue presentar su novia a la militancia: “Conseguí la proeza de, preso, tener una novia, estar enamorado y que aceptara casarse conmigo”.

Ambos contrajeron matrimonio el pasado mayo, las vísperas de las elecciones. Desde entonces, Janja ha ganado cada vez más espacio en la campaña del expresidente y la campaña incluso habla de la “Evita brasileña”.

El expresidente brasileño (2003-2010) y candidato por el izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) Luiz Inacio Lula da Silva, y su esposa Rosangela "Janja" da Silva, saludan a sus seguidores tras conocer los resultados de las elecciones legislativas y presidenciales en la avenida Paulista en Sao Paulo, Brasil, el 2 de octubre de 2022.
El expresidente brasileño (2003-2010) y candidato por el izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) Luiz Inacio Lula da Silva, y su esposa Rosangela "Janja" da Silva, saludan a sus seguidores tras conocer los resultados de las elecciones legislativas y presidenciales en la avenida Paulista en Sao Paulo, Brasil, el 2 de octubre de 2022.
/ CAIO GUATELLI / AFP

La socióloga es uno de los rostros más visibles de los actos de Lula, donde frecuentemente agarra el micrófono y entona ante los militantes la canción “Lula lá”, un clásico de 1989 y que reeditó junto a artistas como regalo de boda para el líder progresista.

En el escenario, Janja está siempre pendiente de su marido: le pone una gorra cuando el sol abrasa, le ofrece agua o le arregla la solapa de la camisa mientras el expresidente toma la palabra.

Proactiva y espontánea, acostumbra a participar en la reuniones de la cúpula del PT y ha asumido la articulación de Lula con artistas e influenciadores digitales, llegando a organizar multitudinarios actos como el celebrado el lunes en Sao Paulo.

“Le debo a Janja el éxito (de este acto). Ella se empeñó en organizar esto y estoy recogiendo lo que fue plantado”, afirmó Lula la víspera, minutos antes de participar en el encuentro con cantantes, actores, intelectuales e influenciadores digitales.

Janja ya ha adelantado que si Lula vence las elecciones, como pronostican todos los sondeos, dará un nuevo significado al concepto de primera dama.

“Tengo un secretito: vamos a intentar dar un nuevo significado a ese concepto de primera dama, más adelante hablaremos sobre eso”, afirmó a sus más de 200.000 seguidores en Instagram.

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