Tras anularse el proceso electoral del pasado 20 de octubre en Bolivia, y con Evo Morales fuera del gobierno, hay varios escenarios que podrían darse para acabar con la incertidumbre y el actual vacío de poder. (AFP)
Tras anularse el proceso electoral del pasado 20 de octubre en Bolivia, y con Evo Morales fuera del gobierno, hay varios escenarios que podrían darse para acabar con la incertidumbre y el actual vacío de poder. (AFP)
Redacción EC

Tras anularse el proceso electoral del pasado 20 de octubre en , y con fuera del gobierno, hay varios escenarios que podrían darse para acabar con la incertidumbre y el actual vacío de poder.

La vicepresidenta del Senado, Jeanine Áñez, sería la encargada de asumir la presidencia interina del país, una vez que se confirme su designación en el Parlamento. Sin embargo, los escenarios posteriores aún no están definidos. Estos podría ocurrir en los próximos meses:

1. Convocatoria de elecciones

El artículo 170 de la Constitución, aprobada durante el gobierno de Evo Morales, establece que en caso de ausencia del presidente, vicepresidente y las principales autoridades del Senado y Cámara de Diputados, se convocarán a nuevas elecciones en el plazo máximo de 90 días.

La renuncia del presidente Morales no quiere decir que hay que romper el hilo constitucional; ahora corresponde elegir a los vocales del Órgano Electoral, un nuevo calendario, pero todo esto debe ser en el marco de un gran consenso político-institucional, con partidos, cívicos y todos los actores”, afirmó al diario “La Razón” el especialista en derecho constitucional, Franklin Pareja.

Primero, el Congreso tiene que aceptar la renuncia de Morales, anunciada el pasado domingo; elegir a la nueva autoridad encargada de liderar la transición, que sería la senadora Áñez; y luego anular las elecciones del pasado 20 de octubre. Asimismo, el Parlamento deberá designar a los nuevos vocales del Tribunal Supremo Electoral, que también renunciaron, aprobar la convocatoria de nuevas elecciones y establecer el próximo calendario electoral.

2. Congreso sin funciones

Pese a que el plazo máximo para convocar a elecciones es de 90 días, los tiempos reales son muy cortos pues el actual Congreso termina sus funciones el próximo 22 de enero, y ya no podrá aprobar leyes, ni elegir autoridades ni validar los resultados de los comicios.

3. Un nuevo tribunal electoral

No obstante la convocatoria de elecciones, los nuevos miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE) son actores imprescindibles para llevar a cabo los comicios que designen al nuevo mandatario de Bolivia.

Los anteriores integrantes del TSE, con María Eugenia Choque a la cabeza, fueron muy cuestionados debido a su actuación durante el polémico conteo de votos que determinaron la victoria, en primera vuelta, de Evo Morales en las elecciones del 20 de octubre. Tanto ella, como el vicepresidente del tribunal, ya fueron detenidos en La Paz.

El expresidente boliviano Jorge Quiroga, señaló a “La Razón” que la prioridad es nombrar a las nuevas autoridades electorales y sugirió que esos cargos estén ocupados por “notables”, como ocurrió en 1991.

Debemos ir a nuevas elecciones, con nuevos vocales que tengan toda la credibilidad necesaria para lograr reestablecer la normalidad democrática y plena, además que se recupere la paz social”, afirmó el senador Óscar Ortiz, quien fue candidato presidencial opositor por el partido Bolivia Dice No.

4. Gobierno transitorio

Luis Fernando Camacho, presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz y quien se ha erigido como el líder opositor a Morales más combativo, ha señalado que se debe convocar a una junta de gobierno de transición, conformada por “personalidades del ámbito político, social y cívico” y así prescindir de una eventual Asamblea Legislativa.

También agregó que el nuevo órgano electoral debe convocar a nuevas elecciones en un plazo no mayor a 60 días para no dilatar más la incertidumbre política en el país.