Senado de EE.UU. allana el camino para sancionar al chavismo
Senado de EE.UU. allana el camino para sancionar al chavismo
Redacción EC

Juan Francisco Alonso
Desde Caracas

Los venezolanos fanáticos de series como “Juego de tronos”, “The Big Bang Theory”, “Los Simpson”, de los documentales de Discovery y los amantes de la música o del deporte corren el riesgo de no poderlos ver más. ¿La razón? Los canales de cable o satélite por los cuales se transmiten podrían dejar de emitirse en el país.

En la “Gaceta Oficial” salió publicada la norma técnica sobre los Servicios de Producción Nacional Audiovisual y otros Servicios de Producción Audiovisual, la cual otorga al gobierno la potestad de imponer cuantos canales considere que deben figurar en el menú de programación que ofrecen las distintas empresas de televisión paga.

El artículo 15 de la providencia administrativa dictada por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), organismo que administra el espectro radioeléctrico y vigila a los medios audiovisuales, establece que “los prestadores del servicio de difusión por suscripción deben garantizar a los usuarios, al menos en el ámbito de su cobertura, acceso gratuito a los servicios de producción nacional audiovisual y otros servicios de producción audiovisual en los que el Estado tenga participación o interés”.

Se advierte que el incumplimiento de esta orden, la cual es de inmediata ejecución, acarreará las sanciones previstas en la Ley de Telecomunicaciones, la cual prevé millonarias multas y, por supuesto, la anulación de los permisos para operar.

Desde la Cámara Venezolana de Televisión por Suscripción (Cavetesu) alertaron que la obligación de incorporar nuevas estaciones no solo de televisión sino de radio a su listado forzará a retirar las que actualmente ofertan, pues ellos tienen un espacio finito.

En otra resolución publicada simultáneamente también se fuerza a las personas y empresas interesadas a emitir en cable que soliciten un nuevo permiso ante Conatel, el cual durará entre dos y cinco años, el cual podrá ser revocado o suspendido cuando esa instancia “lo juzgue conveniente a los intereses de la nación o cuando así lo exigiere el orden público o la seguridad nacional”. Las empresas que ya operan tienen 30 días para solicitar la renovación de sus actuales autorizaciones.

Para Carlos Correa, director de Espacio Público, organización dedicada a la defensa de la libertad de expresión, las normativas buscan trasladar la hegemonía comunicacional que el chavismo ha venido levantando hacia la televisión paga.

“No buscan democratizar la comunicación, ampliando la oferta de contenidos y haciéndola más plural, sino que, por el contrario, pretenden trasladar la concentración que hay en la televisión abierta a la paga”, afirmó. Asimismo, agregó: “Esto explica por qué en los últimos meses hemos visto el lanzamiento de nuevas estaciones de televisión [Conciencia y la televisión de la Fuerza Armada]. El gobierno quiere copar también a la TV por cable”.

Correa alertó que la norma técnica no solo obliga a las cableoperadoras a incluir en su menú a los canales públicos (ocho) sino también a aquellos en los que el Estado “tenga interés”, lo cual podría abrir las puertas a la incorporación de las cientos de estaciones comunales que, aunque no dependen del Estado, sí reciben financiamiento y sus líneas editoriales son abiertamente oficialistas.

“Aquí se confunde el interés del Estado con el del funcionario. ¿Quién es el funcionario para imponer a los ciudadanos qué ver y qué no? Obviamente esto atenta contra la libertad de expresión, así como las normas relacionadas a los permisos, cuyos lapsos son tan cortos que servirán para coaccionar y lograr que muchos programas o contenidos dejen de emitirse”, finalizó.

EL ESCAPE
En agosto del año pasado, 53 de cada 100 hogares venezolanos estaban abonados a un sistema de televisión paga, según las últimas estadísticas de la Conatel, un crecimiento del 11% en comparación con respecto al 2012.

Pese a los graves problemas económicos que enfrenta el país, con su alta inflación y la escasez de divisas para importar, el sector es uno de los pocos que goza de buena salud. ¿Por qué? Muchos expertos lo atribuyen al gobierno, en particular al anterior presidente, el fallecido Hugo Chávez, y su afición a dar largos discursos y obligar a transmitirlos a todas televisoras y emisoras radiales. Para escapar de estas alocuciones, de las que su sucesor también es simpatizante, no pocos venezolanos han optado por dejar de ver la televisión nacional y aficionarse a la internacional.

Esta no es la primera vez que el gobierno intenta regular el cable o el satélite. En el 2009, emitió otras resoluciones mediante las cuales buscó que las cadenas también llegaran al cable y para ello separó a las estaciones venezolanas que solo emiten por estos sistemas de las internacionales, decisión que terminó sacando del aire definitivamente a Radio Caracas Televisión (RCTV), la planta privada más antigua del país y la más vista y de cuyo cese de emisiones en señal abierta se conmemoran siete años este 27 de mayo.