Las protestas del 2018, calificadas por la dictadura de Ortega como un intento de golpe de Estado, dejaron al menos 355 muertos según la CIDH, aunque organismos locales elevan la cifra a 684 y el Gobierno reconoce 200.
Las protestas del 2018, calificadas por la dictadura de Ortega como un intento de golpe de Estado, dejaron al menos 355 muertos según la CIDH, aunque organismos locales elevan la cifra a 684 y el Gobierno reconoce 200.
/ INTI OCON / AFP
Agencia EFE

recordó este martes el cuarto aniversario de la “violenta represión” con que el Gobierno del presidente neutralizó unas manifestaciones que dejaron unos 355 muertos y que calificó como un intento de golpe de Estado en .

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“Estados Unidos conmemora la violenta represión del régimen Ortega-Murillo (la pareja presidencial) contra los manifestantes pro-democracia en Nicaragua en abril de 2018″, señaló el secretario adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian A. Nichols, en un mensaje.

En el mensaje, enviado a los periodistas por la oficina de prensa de la Embajada de los Estados Unidos en Nicaragua, Nichols compartió un video en el tildan al Gobierno de Ortega como un “régimen autocrático”, de “dictadura familiar” y de convertir al país centroamericano “en un Estado paria”.

El video explica que, hace cuatro años, miles de nicaragüenses inundaron las calles de Managua y otras ciudades del país, y que lo que inició como un rechazo a unas controvertidas reformas a la seguridad social, “pronto se transformó en expresiones de descontento con el Gobierno de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo”.

“Los nicaragüenses estaban cansados de la corrupción que enriquecía a la familia Ortega y empobrecía a la población. Estaban cansados de la usurpación de sus libertades civiles. Los nicaragüenses pedían un cambio”, según la narrativa del video.

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Nichols, a través del video, dijo que “el régimen respondió con brutalidad, matando a al menos 350 ciudadanos, hiriendo a miles y enviando a cientos de miles al exilio”.

Las protestas, calificadas por el Ejecutivo como un intento de golpe de Estado, dejaron al menos 355 muertos según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organismos locales elevan la cifra a 684 y el Gobierno reconoce 200.

EE.UU. cuenta a través del video que “la crisis en Nicaragua no terminó con las protestas de abril de 2018″, porque “previo a las elecciones de noviembre de 2021, los Ortega-Murillo duplicaron la represión contra el pueblo de Nicaragua” y encarcelaron a siete aspirantes a candidatos a la Presidencia de la oposición.

“Después de robarse las elecciones, continuaron empujando a Nicaragua hacia un estado totalitario”, denunció.

Según Washington, “en su afán de instalar una dictadura dinástica, la pareja (presidencial) tomó la forma de otro dictador del pasado: Anastasio Somoza Debayle”.

“El régimen autocrático ha forzado a miles de nicaragüenses al exilio y aislado a Nicaragua de la comunidad internacional. Bajo esta dictadura familiar, Nicaragua se ha convertido en un estado paria”, sostuvo EE.UU. en el video.

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Estados Unidos dijo que “apoyan al pueblo en su deseo de vivir en democracia, en estabilidad, en prosperidad” y junto a la comunidad internacional “están comprometidos con un futuro para Nicaragua en democracia floreciente”.

“La historia está plagada de dictadores que pensaron que gobernarían para siempre, pero el nepotismo siembre la semilla de su propio colapso, la voluntad del pueblo puede ser aplastada, pero no desterrada, el futuro le pertenece al pueblo de Nicaragua”, concluyó.

Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se ha acentuado tras las controvertidas elecciones generales del pasado 7 de noviembre, en las que el presidente Ortega fue reelegido para un quinto mandato, cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, con sus principales contendientes en prisión.

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