Redacción EC

Tres jóvenes venezolanos que se mantenían en huelga de hambre decidieron radicalizar su protesta y se cosieron la boca. Forman parte de un grupo de 15 personas que exigen la liberación de los más de 100 durante las protestas, que aún se encuentran presos. 

También piden que se eliminen las medidas cautelares impuestas a más de 2.000 personas por protestar. 

Brayan Betancourt, Yaraby Martínez y Melanie Álvarez son los tres universitarios que tomaron la medida extrema y acudieron a las oficinas del Palacio de Justicia venezolano, precisamente al Tribunal 48.

"Los compañeros llegan a la acción extrema de coserse la boca por el silencio de la justicia y para alertar al que nuestro ayuno es permanente, prolongado y serio. Los estudiantes seguimos en protesta pensando en la situación tan grave que vive el país y en nuestros compañeros que están presos por pensar diferentes", dijo uno de los voceros al diario 'El Universal' de Venezuela.

Algunos de los 15 jóvenes han tenido que desistir de la huelga de hambre, declarada desde el 20 de junio, por problemas intestinales o cardíacos. Los que aún permanecen en el lugar aseguran que continuarán con la medida hasta que la Nunciatura Apostólica o algún organismo de derechos humanos, como la , verifiquen las condiciones en las que se encuentran los detenidos.

“No les han hecho exámenes para corroborar su estado de salud. En una celda duermen hasta 16 personas”, explicó un miembro a los medios locales.