El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel y su homólogo de México, Andrés Manuel López Obrador, participan en la firma de dos acuerdos para fortalecer las relaciones bilaterales en materia sanitaria y, especialmente, en el enfrentamiento de la covid-19, en La Habana.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel y su homólogo de México, Andrés Manuel López Obrador, participan en la firma de dos acuerdos para fortalecer las relaciones bilaterales en materia sanitaria y, especialmente, en el enfrentamiento de la covid-19, en La Habana.
/ EFE/ Yamil Lage POOL
Agencia AFP

El presidente de ,, afirmó este domingo que insistirá ante Washington para que incluya a Cuba en la próxima cumbre de las Américas, durante una visita a la isla cuyo telón de fondo son las relaciones con en medio de una ola migratoria masiva.

“Insistiré con el presidente (Joe) Biden en que no se excluya a ningún país de América en la cumbre del mes próximo, a celebrarse en Los Ángeles, California, y que las autoridades de cada país decidan libremente si asisten o no a dicho encuentro, pero que nadie excluya a nadie”, dijo López Obrador, tras ser condecorado con la orden José Martí (héroe nacional).

Mira: López Obrador llega a Cuba a culminar su acercamiento político a La Habana

La cumbre, de la cual han sido excluidas Cuba, Nicaragua y Venezuela, pondrá énfasis en la crisis migratoria, tema que centró la gira que López Obrador concluye este domingo en la isla, tras visitar Guatemala, Honduras, El Salvador y Belice.

Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel dijo coincidir con el mandatario mexicano “en lo improcedente de las exclusiones injustificadas de países de nuestra región de los eventos hemisféricos, como parece que ocurrirá” con la cita de Los Ángeles.

Para el académico cubano Arturo López-Levy, de la californiana Holy Names University, “Lopez Obrador prepara el terreno para hablar del tema en un tono también amistoso con Estados Unidos”, advirtiéndole que “para la construcción de un espacio integrador panamericano (...) es importante que haya normas multilaterales que sean respetadas”.

“En ese sentido, no puede quedar al país sede la posibilidad de realizar una cumbre incompleta”, añadió López-Levy.

Que Cuba “renazca”

López Obrador realiza su visita a Cuba cuando se cumplen este mes 120 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos.

México fue el único país latinoamericano que no se sumó al aislamiento del gobierno de Fidel Castro en los años 60, que incluyó la separación de La Habana de la OEA, y mantuvo sus relaciones y comercio con la isla.

AMLO fue recibido este domingo por Díaz-Canel con honores militares en el Palacio de la Revolución, donde ambos realizaron conversaciones oficiales y suscribieron acuerdos de cooperación en materia de salud.

En su discurso, López Obrador dijo que seguirá “insistiendo” para que “Estados Unidos levante el bloqueo” contra Cuba, enfrentada a su peor crisis económica en casi tres décadas, y expresó su esperanza de “que la revolución renazca en la revolución” y que “sea capaz de renovarse”.

Para López-Levy la exhortación de AMLO “no es retórica” sino “un llamado a que Cuba resuelva tanto como pueda problemas como la viabilidad económica y la reconciliación nacional que son usados para denostar a la izquierda y la centro izquierda continental”.

Migración

Durante su gira, el mandatario mexicano pidió a Washington que se involucre más en la solución de los problemas económicos que generan la emigración desordenada hacia Estados Unidos e impulsó su programa de fomento de empleos “Sembrando Vidas”.

“Estamos insistiendo mucho en que haya inversión en América del Norte, integrarnos bien en América del Norte. Esto va a requerir que se pueda ordenar el flujo migratorio”, dijo antes de emprender su gira.

Desde octubre de 2021 hasta marzo de 2022, más de 78.000 cubanos entraron a territorio estadounidense por la frontera con México, según la oficina de Aduanas de Estados Unidos, lo que incorpora a Cuba al problema migratorio entre los dos países norteños.

La Habana tiene acuerdos migratorios vigentes con Washington, que están paralizados desde 2017.

Según esos acuerdos, Estados Unidos debe entregar 20.000 visas anuales de emigración definitiva a los cubanos y devolver a los migrantes ilegales interceptados en alta mar.

Y Cuba debe evitar la emigración ilegal por métodos persuasivos y reintegrar a los devueltos sin consecuencias legales.

“Pivote”

México actuó como intermediario o facilitador entre Cuba y Estados Unidos en momentos de máxima tensión en 1981, cuando José  López Portillo y su canciller Jorge Castañeda fueron anfitriones del encuentro secreto entre el secretario de Estado Alexander Haig y el vicepresidente cubano, Carlos Rafael Rodríguez.

El también presidente mexicano Carlos Salinas fue intermediario entre Bill Clinton y Fidel Castro en la crisis de los balseros de 1994.

En ambos casos fueron los primeros pasos hacia acuerdos migratorios.

“México bajo la presidencia de López Obrador ha retornado un poco a la condición de pivote en una relación triangular”, añadió López-Levy.

Es una “diplomacia silenciosa que con cautela avanza posibilidades de una distensión que en última instancia dependerá de la voluntad específica de La Habana y Washington”.

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