A la izquierda, Gabriel García Márquez, y a la derecha, la periodista Silvana Paternostro.
A la izquierda, Gabriel García Márquez, y a la derecha, la periodista Silvana Paternostro.
Jose Silva

Jamás imaginó que las crónicas que escribiría sobre el taller que le dictara (GGM) en 1995 terminarían molestándolo tanto y por tantos años. Sin embargo, Silvana Paternostro tiene la conciencia tranquila. “Hice mi trabajo y seguí las reglas periodísticas”, me dice desde el lobby del un hotel en Arequipa, ciudad que visitó para participar en el Hay Festival 2018. 

Pocos periodistas pueden presumir haber recibido un taller del propio GGM en la Fundación Nuevo Periodismo. Silvana es una de ellas. Y aunque su carrera lograría varios reconocimientos a través del tiempo, no le molesta que un colega peruano le pregunte nuevamente en torno a las razones que habrían desatado el rencor del Nobel. 

La historia va más o menos así. Silvana (nacida en Barranquilla y criada desde la adolescencia en Estados Unidos) logra inscribirse en este taller. No pasa desapercibida. El maestro le pide que se siente en la primera carpeta del salón. La llama “gringa barranquillosa”, por su forma de hablar entre pausada y caribeña. Y la empatía es recíproca. Ella ve en Gabo la imagen de un abuelo o la de casi un padrino. Lo escucha y toma nota de enseñanzas como “(hay que) estar siempre a la búsqueda de historias e intentar contarlas de la mejor manera posible”. 

Silvana Paternostro ganó em 1996 el premio Paul Taylor-Dorothea Lang por una serie de reportajes sobre Cuba. (Foto: Libros a mí/José Miguel Silva)
Silvana Paternostro ganó em 1996 el premio Paul Taylor-Dorothea Lang por una serie de reportajes sobre Cuba. (Foto: Libros a mí/José Miguel Silva)

Sin haber podido entrevistar a su maestro (las reglas del taller eran claras: escribe lo que desees pero no entrevistes a GGM), aquella experiencia única fue insumo para dos crónicas firmadas por Paternostro: “Gabriel García Márquez Tells Stories, Runs Errands and Has A Dream” (World Policy Journal) y “Three Days With Gabo“, publicada en The Paris Review. Nada parecía haber salido mal. 

Grande fue la sorpresa de Silvana tiempo después cuando al llegar a su departamento escuchó ese mensaje en la contestadora de su teléfono. Era un periodista de The Washington Post que había logrado entrevistar a Gabo. “Le pregunté por tu crónica y me dijo que si le tocaba el tema, la entrevista estaba terminada”. El creador de Macondo estaba molesto. 

A partir de esta llamada y luego a través de otras personas Silvana Paternostro confirmó el encono de su célebre compatriota pero nunca pudo saber qué fue exactamente lo que le molestó. ¿Acaso que lo haya descrito como un abuelo? ¿O quizás no le gustó que haya hablado de sus zapatitos blancos? Probablemente fue la mención a sus simpatías políticas con dictadores de izquierda.

DE UN ENCARGO EN UNA REVISTA AL LIBRO: CÓMO NACIÓ “SOLEDAD Y COMPAÑÍA”

Año 2001. Conociendo su origen colombiano y la experiencia en el taller, la editora de la revista Talk le encarga a Silvana que escriba una ‘historia oral’ sobre Gabriel García Márquez. El género, popularizado por el periodista George Plimpton, exigía realizara una serie de entrevistas a gente vinculada a determinado personaje de importancia. Es decir, que hablen todos menos el protagonista de la historia a publicarse. 

Paternostro aceptó el encargo y viajó a Colombia y México para entrevistar a gente cercana al autor de “El amor en los tiempos del cólera”. Todo iba bien hasta que la publicación cerró y ella se quedó con decenas de casetes en la maleta. Aunque tiempo después el propio Plimpton publicaría en The Paris Review la nota de Silvana, algo más importante había nacido ya. 

Marzo de 2011. El multimillonario mexicano Carlos Slim entrega a su país el Museo Soumaya. Alguien más, sin embargo, se roba la atención tras el clásico corte de la cinta: era Gabo. “¡La gente se le acercó como si fuera una celebrity!”, recuerda Silvana. Ver el furor que el Nobel era capaz de generar en las personas desató en ella la convicción de que su historia oral podía convertirse en libro. Entonces Penguin Random House le daría luz verde al proyecto “Soledad & Compañía: Un retrato compartido de Gabriel García Márquez”. 

Para esta nueva empresa no eran suficientes las entrevistas que Silvana hizo para su primera historia oral de GGM. Empezaría entonces otra ronda de viajes, diálogos y por supuesto más casetes. Recién tres años después (2014) el texto estaría completamente armado. Incluía entrevistas a los traductores de Gabo, a su biógrafo, a sus amigos, a la entrañable editora Carmen Balcells e inclusive a María Luisa Elío, la mujer a la que el escritor dedicó “Cien años de soledad”. 

“ESCRIBÍA COMO UN DIOS PERO NO LO ERA” 

Compruebo con el paso de los minutos la paciencia de Silvana Paternostro al hablarme una y otra vez sobre sus años investigando al círculo cercano de Gabriel García Márquez, pero hay otra cosa que me queda clara: para ella no existen “estatuas humanas”. Aunque hayas escrito un verdadero clásico de la literatura, todos valemos lo mismo por nuestra condición de seres humanos. 

“La lección que me llevé de esto fue que en algún momento todo llegó a ser como ‘o estás con Gabo o simplemente no lo estás’. Y si yo disentí en algo, pues su rechazo fue como ser expulsada del paraíso. Algo muy monoteísta”, me dice. 

Insisto en los motivos que habrían originado la tirria y el silencio del Nobel hacia Silvana durante 19 años y ella recuerda que alguna vez hablando con el escritor Tomás Eloy Martínez este le dijo sobre sus crónicas: “escribiste un retrato muy humano, pero para ser amigo de Gabo hay un pacto de silencio detrás. Si quieres ser su amigo, no puedes hablar sobre él”. 

Nada de esto ha borrado o menguado siquiera la admiración que siente Silvana hacia Gabo escritor. Me lo repite cada cierto tramo de la entrevista. “Hay pocos diamantes como el Hope Diamond. No es fácil que alguien lo suceda. La aparición de “Cien años de soledad” fue como un terremoto universal y aún el mundo no ha vuelto a sentir algo parecido”. 

Soledad & Compañía: Un retrato compartido de Gabriel García Márquez”, libro que acaba de traducido al inglés y publicado en Estados Unidos en febrero pasado, es quizás la confirmación de que, aunque un Nobel te “expulse de (su) paraíso”, la vida continúa.

La portada del libro "Soledad & Compañía" de Silvana Paternostro.
La portada del libro "Soledad & Compañía" de Silvana Paternostro.