Carles Puigdemont: "Esto se ha terminado, me han sacrificado". (AFP).
Carles Puigdemont: "Esto se ha terminado, me han sacrificado". (AFP).
Redacción EC

“Hay algo que habría hecho de manera diferente. El 10 de octubre, habíamos previsto proclamar la independencia, pero decidí suspender sus efectos para dejar una puerta abierta al diálogo con el gobierno español”, señaló el presidente destituido de Cataluña, Carles Puigdemont, al diario suizo Tribune de Geneve.

Según el líder independentista, miembros del Gobierno le pidieron que lo hiciera así. “Actué por tanto de manera responsable, e incluso arriesgada porque todo el mundo esperaba una proclamación efectiva. Decidí dar una oportunidad al diálogo”, expresó Puigdemont. Y agregó: “Por desgracia, era una trampa porque no hubo ninguna reacción positiva del gobierno. Si volviera a hacerlo, no suspendería la proclamación de independencia".

En esta línea, después de que el Parlamento catalán declarara unilateralmente la independencia, tras un referéndum prohibido por las autoridades españolas, Puigdemont se trasladó a Bélgica, donde se encuentra desde entonces.

Así también, el líder independentista indicó en otra entrevista a un medio suizo que una mayoría de catalanes aceptarían formar parte de un sistema federal al estilo del suizo en España. Idea en la que insistió este domingo, al tiempo que afirmó que no había viajado a Ginebra para pedirles a las autoridades suizas que faciliten las conversaciones con el gobierno español.

El líder catalán podría ser detenido si regresa a España por su papel en la declaración de independencia de Cataluña. Tras esa declaración, el gobierno del conservador Mariano Rajoy disolvió el Parlament e impuso una gestión directa de la región desde Madrid.

Fuente: AFP