Ciudad de México. El 19 de setiembre de 1985 fue remecido por un potente terremoto de magnitud de 8,1. El violento sismo, que ocurrió a las 7:19 hora local y cuyo epicentro fue registrado en el estado de Guerrero, se cobró la vida de 20.000 personas, la mayor parte en la capital.

En aquel entonces, los menores que esperaban los buses de transporte público lloraban en las esquinas esperando a sus papás y sobre la ciudad se levantaba una inmensa nube negra de los edificios destruidos. 

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Incluso, a esa formación sobre la ciudad se le sumaba el humo de los incendios que se iban incrementando en las zonas más afectadas. 

Los centros de salud se encontraban totalmente saturados y las autoridades del sector salud hacían el pedido de vendas, frazadas, autos para que cumplan la función de ambulancias y múltiples medicinas. 

Una foto tomada el 22 de septiembre de 1985 muestra a los rescatistas revisando los escombros de un edificio derrumbado en la Ciudad de México. (Foto: AFP)
Una foto tomada el 22 de septiembre de 1985 muestra a los rescatistas revisando los escombros de un edificio derrumbado en la Ciudad de México. (Foto: AFP)

Las imágenes eran estremecedoras y las personas lloraban sobre los edificios, casas, hoteles e iglesias totalmente destruidos.

Miguel de la Madrid, el entonces presidente de México, declaró el estado de emergencia en las zonas más afectadas. Además, solicitó a través de un mensaje por radio la calma a la población. 

Las Fuerzas Armadas tuvieron que agolparse en las calles para evitar cualquier tipo de saqueo y el aeropuerto internacional canceló todo tipo de vuelo.

Las comunidades mexicanas se organizaron tras el sismo y apoyaron en las labores de rescates. Según cifras oficiales, unas 4,100 personas fueron rescatadas.

Con información de EFE