Los chavistas Diosdado cabello (izquierda) y Jorge Rodríguez aspiran a entrar a la Asamblea Nacional de Venezuela en las elecciones del 6 de diciembre. (AFP).
Los chavistas Diosdado cabello (izquierda) y Jorge Rodríguez aspiran a entrar a la Asamblea Nacional de Venezuela en las elecciones del 6 de diciembre. (AFP).
Agencia EFE

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El chavismo cuenta entre sus candidatos para las elecciones legislativas con rostros más o menos populares y con mayor o menor carisma, pero pone a la cabeza a quienes son seña de identidad indiscutible, figuras que, si bien no reflejan la renovación, siguen contando con apasionados seguidores como si de estrellas del rock se tratasen: y .

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DIOSDADO CABELLO, EL “SHOWMAN” DEL MAZO

Político de largo recorrido, Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Constituyente y candidato a las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, a sus 57 años, es uno de los hombres más populares y carismáticos del chavismo, con una capacidad de atraer la atención hacia su persona, que ni sus más acérrimos detractores se atreven a negar.

De verbo ágil y mente rápida, Cabello no deja indiferente a nadie. Cada miércoles, acapara la atención de millones de venezolanos con su programa Con el Mazo Dando, que se emite en horario de máxima audiencia en el canal público de televisión VTV y en el que el “showman” que lleva dentro del político sale a flote.

Los sentimientos que despierta el número dos del chavismo, militar de carrera, son tan dispares como amor u odio, risa o llanto, aplauso o abucheo, loa o crítica, pero la reacción está asegurada. Y él lo sabe. Y lo potencia al extremo.

Su dilatada trayectoria política lo avala para presentarse como candidato a cualquier cargo, ya que ha pasado por casi todos, incluida la Presidencia, que ostentó de manera fugaz durante apenas unas horas entre el 13 y el 14 de abril de 2002, después de que se restituyera el orden constitucional tras el golpe de Estado al entonces presidente Hugo Chávez.

Le tocó asumir el más alto cargo por mandato constitucional, al ser vicepresidente del Ejecutivo en aquel momento, ya que Chávez se encontraba confinado en la isla venezolana de La Orchila, lo que imposibilitaba su regreso inmediato al mando. Al volver a Caracas, el mandatario retomó el poder de manos de su delfín y fugaz presidente.

Esa aventura fue seguida de una larga y fructífera carrera política que continúa a día de hoy y que avanza imparable, una vez más, hacia el Parlamento.

Cabello ocupó las carteras de Interior y Justicia, de Obras Públicas y Vivienda, y de Infraestructura. Además, fue director de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), presidente del Parlamento, de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y gobernador del estado de Miranda.

Actualmente, aunque no ostenta un cargo en el Ejecutivo de Nicolás Maduro, continúa siendo uno de los hombres más fuertes de la política venezolana, como presidente de la ANC y vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), en el poder desde 1999.

Su cercanía con Chávez (1999-2013) y su permanencia en la jerarquía del oficialismo le han valido para ser reconocido como “hombre fuerte de la revolución”, distinción de la que ha hecho gala en cada tribuna con que ha contado en las últimas dos décadas.

En la otra cara de la moneda, Cabello ha sido acusado de socavar la democracia en Venezuela, razón por la que le han impuesto sanciones económicas desde la Unión Europea, Estados Unidos, Suiza, Canadá, entre otros países y gobiernos.

JORGE RODRÍGUEZ, EL LÁTIGO DE LA OPOSICIÓN

Poco carismático, aunque apasionado por la política. Escritor de cuentos, amante de la lectura y la poesía, un férreo defensor de la izquierda y del chavismo, Jorge Jesús Rodríguez Gómez se presenta como candidato a diputado con la intención de “rescatar” el Parlamento, dominado por sus adversarios.

Con 55 años, cumplidos hace tres semanas, y una vida marcada por el asesinato de su padre, Jorge Antonio Rodríguez -durante un interrogatorio en 1973 por el secuestro de un estadounidense en el que se le implicaba-, el ahora candidato se ha mostrado durante esta campaña con un carácter complaciente en cada discurso.

Pero en medio de su afabilidad no pierde oportunidad para señalar y descalificar a los líderes de la oposición, con quienes ha entablado procesos de diálogo en el pasado.

Las palabras “ladrones”, “corruptos”, “golpistas” o “terroristas” no faltan en sus alocuciones cuando se trata de hablar sobre sus adversarios, quienes al mismo tiempo lo señalan de crear “novelas” e inventar historias para involucrarlos en crímenes y que sean penados por la justicia.

Ha sido el responsable de la organización de las últimas siete campañas electorales del chavismo, pero además fue el encargado de conformar el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en 2008.

Fue hombre de confianza de Chávez y, actualmente, su sucesor, Maduro, le considera “un hermano” al que no duda en felicitar cada vez que el oficialismo obtiene una “victoria” en el escenario político.

Rodríguez ha sido una pieza indiscutible en las esferas del chavismo, su nombre es popular desde que entró al Consejo Nacional Electoral (CNE) como rector y presidente del ente entre 2003 y 2006, un cargo que, según sus oponentes, le sirvió para realizar maniobras dentro de la institución en favor del chavismo.

A Rodríguez se le acusó en ese momento de intentar retrasar el referéndum revocatorio que se impulsó contra Chávez para que el gobernante no perdiera la contienda, tal y como estimaban los sondeos. El mecanismo se realizó finalmente en 2004.

El entonces rector votó en contra de que el CNE aceptara las firmas que había recolectado la oposición para pedir el mecanismo por no haber sido tuteladas por la institución. El antichavismo tuvo que realizar un nuevo proceso de acopio de rúbricas que luego tuvo que pasar por una “validación”, la cual consistía en volver a refrendar.

Este mismo proceso se intentó aplicar en 2016 contra Maduro, pero quedó suspendido por una orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y a Rodríguez también se le acusó de tutelar el proceso, pese a no formar parte de la directiva del CNE.

Fue vicepresidente ejecutivo de Chávez entre 2007 y 2008, también se desempeñó como alcalde de Caracas entre 2008 y 2017, y como ministro de Comunicación durante el Gobierno de Maduro desde noviembre de 2017 hasta octubre de este año.

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