"El Gabinete Zeballos está herido de muerte (y por propia mano). Es demasiado perder siete ministros en cinco meses y tener tres más duramente cuestionados. Y así –dice el primer ministro– que irá al pedido de confianza, que no habrá cambios."
"El Gabinete Zeballos está herido de muerte (y por propia mano). Es demasiado perder siete ministros en cinco meses y tener tres más duramente cuestionados. Y así –dice el primer ministro– que irá al pedido de confianza, que no habrá cambios."
Carlos Basombrío Iglesias

Analista político y experto en temas de seguridad

Si los casos de coronavirus aumentan en número y se expanden por el país, coparían todas las discusiones, incluidas la económica y la política.

Entre tanto, algunas reflexiones sobre el actual momento político.

Hace un mes, la demanda de al Perú ante el Ciadi nos recordó que estamos interactuando con una empresa de rufianes capaces de cualquier cosa. ¿Cómo hacer para lidiar exitosamente con esa realidad, sin perder la cooperación eficaz que tan útil viene siendo para la justicia?

Me parece que la procuradora del Caso Lava Jato, Silvana Carrión, ha tomado liderazgo en la materia y explicado de manera solvente que, con una adecuada combinación de firmeza y muñeca, y si se hace con los principios bien puestos, ello puede ser posible.

Estas últimas semanas dan cuenta de un momento más avanzado en las investigaciones fiscales del Caso Lava Jato.

Tienen lugar nuevas detenciones, notoriamente las de Castañeda y Simons. En paralelo, los casos vinculados a Humala y Heredia avanzan. Aunque, en el del gasoducto del sur, pareciera que han incluido más gente de la que corresponde, y han dejado a los jueces la tarea de separar la paja del trigo.

La extradición de Toledo parece más cercana, a la vez que un nuevo pedido de extradición –esta vez acompañado por Karp– ya fue aprobado por la Corte Suprema. enfrentará en pocas semanas la acusación fiscal, ya que esa fue la condición que puso el juez para dictar prisión preventiva. A su vez, nuevas evidencias con relación a Alan García (judicialmente relevantes solo para el entorno), confirman que no huía del “odio de sus enemigos”, sino de la justicia.

También avanzan la Junta Nacional de Justicia y el Ministerio Público (cada cual en su ámbito), con los implicados en el . No olvidemos que, entre otros, todavía siguen en funciones tres fiscales supremos denunciados por la fiscal Rocío Sánchez, como líderes de esa organización criminal.

Si pasamos al Ejecutivo, el Gabinete Zeballos está herido de muerte (y por propia mano). Es demasiado perder siete ministros en cinco meses y tener tres más duramente cuestionados. Y así –dice el primer ministro– que irá al pedido de confianza, que no habrá cambios.

La ministra de Energía y Minas, Susana Vilca, nunca debió ser puesta en esa posición por un gobierno que sostiene que está luchando frontalmente contra la depredación del medio ambiente generada por la minería ilegal. Pues ella, en su anterior paso por ese ministerio como viceministra tuvo que dejar el cargo por haber escondido vínculos con esta. Se sabe, también, de las “trampitas” que hacía con el dinero destinado a sus trabajadores cuando estaba en el . ¿Eso no es delito? Y de serlo: ¿ya prescribió? No lo sé, pero el gobierno dice que ya está “rehabilitada”.

Los ministros Lozada y Barrios están cuestionados por investigaciones fiscales; la segunda incluso con pedido de nueve años de prisión. Ello no los hace necesariamente culpables, pero admitan que no es el mejor momento para que dirijan ministerios tan importantes como Transportes y Comunicaciones o el Produce.

La evaluación del presidente es que el Congreso no se atrevería a negar la confianza. Después de todo, los nuevos congresistas sufren del síndrome de “esto-es-el-colmo”; a saber, el pánico a que los ciudadanos piensen que también serán obstruccionistas. El presidente siente, además, que su alta aprobación en las encuestas le da un amplio margen de maniobra con la opinión pública. ¡Cuidado!, la soberbia es una pésima consejera. Recuerde que tanto va el cántaro al agua, hasta que se rompe.

Y no solo está en cuestión el Gabinete, sino la propia capacidad de gobernar. El ha cambiado 35 ministros en menos de dos años (serían 38, si hace lo que debe hacer). ¿Qué posibilidades de manejar cada sector y el Gobierno como conjunto con esa rotación? Ya no digo gobernar bien con objetivos de mediano aliento, sino simplemente entender el sector en el que uno está y tomar decisiones.

Coda: Los nuevos congresistas van a jurar el cargo pronto, incluyendo tres “combatientes” del ‘andahuaylazo’, en el que se asesinó a cuatro policías. Sin saber que los filmaban, Antauro, arengaba a sus fieles y se enorgullecía de haber matado a esos “cuatro perros”, con el cadáver de uno de ellos a sus pies. Ya que no hubo ley que impidiese que postulen quienes cometieron delitos tan graves, lo mínimo, para todo congresista que se respete, sería darles la espalda cuando juren.