Ciudad de México se vio afectada por dos terremotos de magnitud 8,2 y 7,1 en septiembre, este último causando la muerte de 369 personas y el daño de 38 estructuras. (Foto: AFP)
Ciudad de México se vio afectada por dos terremotos de magnitud 8,2 y 7,1 en septiembre, este último causando la muerte de 369 personas y el daño de 38 estructuras. (Foto: AFP)
Ingrid Yrivarren

Dos sismos pusieron a México de nuevo en el foco de la atención del mundo el mes pasado. La devastación de pueblos en el sur del país norteamericano perdió visibilidad ante los notables daños a su capital, Ciudad de México, provocados por los terremotos.

Pero ante la desgracia ajena, bien vale preguntarse cómo le iría al Perú al enfrentar, como lo hace con cierta frecuencia, un temblor de gran magnitud.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) permite darse una idea. En agosto de este año, tres de sus economistas distribuyeron un informe titulado “Gestionando el riesgo: efectos de la gobernabilidad en las pérdidas humanas por desastres en América Latina y el Caribe”.

Para medir dichas pérdidas, Roberto Guerrero, Lina Piedad y Sergio Lacambra se basaron en el índice de gobernabilidad de políticas públicas desarrollado por el BID. Este caracteriza el desarrollo normativo, institucional y presupuestal sobre gestión de riesgo de desastres de un país.

Ese índice evidencia que el país mejor preparado de América Latina para gestionar el riesgo por desastres es México.

Guerrero, en una entrevista para Bloomberg Businessweek México, publicada por “El Financiero”, reconoció que esa preparación redujo sensiblemente el número de muertes de personas provocado por el sismo del 19 de setiembre del 2017.

Un dato sirve de base de discusión: el terremoto de 1985 causó aproximadamente 9.500 fallecimientos. El de este año, menos de 400.

Ese mismo índice muestra que a México le siguen Colombia y el Perú en su nivel de gestión de riesgos por desastres.

Los peruanos habrían avanzado muy poco en esa tarea hasta el 2004. A partir de entonces, su ascenso en el índice fue muy significativo, considerando que en 10 años –contados hasta el 2014– pasaron de poco más de 10 a sobrepasar los 50 puntos de un total de 100, en donde 100, de acuerdo con Guerrero, representa la mayor capacidad para afrontar riesgos de esta índole, siendo Japón un país ejemplo en la materia.

El ránking que conforma este índice deja en la cuarta posición a Costa Rica, y de ahí consecutivamente a Venezuela, Honduras, Bolivia, Panamá, Chile, República Dominicana, Guatemala, Argentina, Uruguay, Jamaica y Haití.

Es relevante que el Perú destaque, pues, de acuerdo con el BID, enfrenta 3,74 desastres cada año, que dejan a su vez 120 muertos por desastre y más de 18.000 lesionados, amén de 4.452 personas sin hogar, en promedio.

Es decir, en número de desastres, coincidentemente el Perú está también por debajo de México y Colombia solamente.

La prevención, empero, permite que estas dos naciones reduzcan considerablemente la tasa de muertes por millón de habitantes al enfrentar desastres, respecto a la de países como Haití (que tiene una de 956) o de Honduras (con 116).

La tasa de muertos anuales por millón de habitantes motivada por desastres es de 22,92 en el Perú, comparada con una de 65,11 para la región entera.

Los peruanos debemos mejorar aún, pues a decir de las cifras, México tiene una tasa de 5,47 muertos por millón de habitantes, lo que indica que, visto en términos relativos, los habitantes de la nación andina corren más riesgo que aquellos de la nación mexicana.

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