"¿Hartos de escuchar insultos y de ver el desplante de un aspirante a otros en medio de una polémica? Si es así, descártenlos".
"¿Hartos de escuchar insultos y de ver el desplante de un aspirante a otros en medio de una polémica? Si es así, descártenlos".
Pedro Tenorio

Analista político

Crece la alarma entre los partidos: la campaña electoral no calienta lo suficiente y si las redes “arden” es por alguna pachotada de que buscan desesperadamente llamar la atención. La barra brava les regalará muchos ‘likes’, pero es en los comentarios donde se mide el alcance sobre posibles votantes cada vez más hartos del show. La semana pasada hablábamos aquí de lo que podían hacer los partidos para atraer votos. Hablemos ahora de lo que podría motivar a los electores a descartar a varios, muchos, competidores.

¿Cansados no solo de que les mientan si no de que les quieran ver las caras de tontos? Entonces descarten al candidato que difunde encuestas falsas. Es fácil: basta googlear o indagar acerca de tal o cual sondeo que comienza a aparecer con frecuencia pero es de origen incierto. No hay uno solo en lo que va de enero, pero varios candidatos los volantean en sus redes con insistencia.

¿Hartos de escuchar insultos y de ver el desplante de un aspirante a otros en medio de una polémica? Si es así, descártenlos. ¿Qué le hace pensar que quien hace de la ofensa su divisa velará por los intereses de sus votantes (y no los propios) una vez instalado en el cargo? Cuando es obvio que lo que más les interesa es mantenerse en carrera, para qué insistir en ellos. Desde el 2016 los hemos tenido por decenas. El resultado lo conoce de sobra.

¿Va más allá de sus atribuciones como parlamentario proponiendo medidas que no competen al Legislativo? Si ha visto u oído a candidatos que prometen aumentar el sueldo mínimo o controlar tarifas por servicios, ¡adiós por siempre! Y ni lo piense.

¿Habla bonito, pero no se apoya en cifras ni bases de datos, y sus propuestas se enredan en generalidades? Pues no es el congresista que necesitamos (quizás sí logre hacer carrera como ministro del actual gobierno, pero ese es otro tema).

Y si ese candidato que llama tanto su atención desprecia palabras como ‘concertación’ y ‘consenso’, es posible que represente otro salto al vacío: es seguro que nadie obtendrá la mayoría en el que se avecina, por lo que ayudará más que sean proclives a modificar y mejorar sus propuestas para salir adelante.

Hoy suenan más los ataques, pero no debería olvidarse de que la elección de Jorge Muñoz en la Alcaldía de Lima demostró que la gente mayoritariamente busca propuestas, no poses ni desplantes. Aun así, si usted no puede resistirse y le gusta hacer contracampaña entre sus amigos y allegados, hágala contra candidatos que tergiversen el mensaje de sus oponentes, no contra quienes piensen distinto a usted. A ver cómo nos va.