"El mensaje implícito de Belaunde se explicita en un documento en donde el humanismo es el concepto central".
"El mensaje implícito de Belaunde se explicita en un documento en donde el humanismo es el concepto central".
Francisco Miró Quesada Rada

Exdirector de El Comercio

La ideología de es una síntesis de la cultura andina y occidental. Tiene diversas vertientes de inspiración. En primer lugar, las enseñanzas y el legado de la cultura andina, expresados en las prácticas y costumbres de las comunidades quechuas, aimaras y de la Amazonía.

“Pocas naciones en el mundo tienen el raro privilegio de contar en su propio suelo la fuente de inspiración de una doctrina. El es una de ellas”, dijo en uno de sus memorables discursos, luego de haber decidido, como un Quijote, recorrer el territorio nacional para conocerlo plena y profundamente.

Inspirado por el pueblo del Perú profundo creó Acción Popular y al ver que esos pueblos acogedores construían sus escuelas, casas, carreteras y puentes, su mundo, lanzó el mensaje, uno de los conceptos más simbólicos de los populistas: “El pueblo lo hizo”.

Por su formación intelectual Belaunde lleva la impronta de la literatura crítica de “El mundo es ancho y ajeno” de Ciro Alegría. La antropología histórico-social de José María Arguedas, cargada de sensibilidad poética. Los siete ensayos, sin calco ni copia, de José Carlos Mariátegui. “El Perú problema y posibilidad” de Jorge Basadre, así como el indigenismo de Luis Valcárcel.

Durante los años cincuenta, Acción Popular ya era un partido organizado con presencia en el país. La oligarquía de la época argumentaba que el partido y su líder eran un “peligro para el sistema”, unos comunistas, y este, “un idealista que estaba en las nubes”. A mí me consta porque lo vi y escuché.

Por aquella época un joven filósofo ambidiestro (así lo llamaba porque además de serlo, pasaba fácilmente de la filosofía analítica a la filosofía especulativa) nacido en las canteras de San Marcos, , junto con Augusto Salazar Bondy, empezaron a introducir la filosofía humanista en las aulas sanmarquinas.

En 1959, Miró Quesada escribió “El hombre sin teoría”, ensayo inspirado en la extraordinaria obra “L’homme révolté” (El hombre rebelde) de Albert Camus.

Francisco Miró Quesada Cantuarias vio en el discurso de Belaunde una concepción y visión humanista, pero a partir de la realidad de los peruanos excluidos y marginados en aquella época, que eran la mayoría de los campesinos, sobre todo cuando leyó su artículo “En la Sorbona del delito”. A esta concepción de Belaunde luego la llamaría ‘humanismo situacional’, cuando escribe la ideología de Acción Popular.

En ese libro, el mensaje implícito de Belaunde se explicita en un documento en donde el humanismo es el concepto central. Este es el humanismo universal racionalista de Kant, Sartre, Camus y Russell. Y es a partir de esta visión humanista que “el Perú como doctrina” no es solo una ideología inspirada en realidad nacional, sino que se convierte en una concepción del mundo ecuménica. Ahora no se trata únicamente de lograr la justicia social en Perú, como debe ser, sino en toda la humanidad.

Es por eso que la máxima kantiana, que el filósofo alemán William Stern llama ‘principio de autotelia’ (del griego ‘autos’ que significa ‘uno’, y ‘teleos’, que quiere decir ‘fin’) surge como concepto fundamental: “El hombre es un fin en sí mismo y no un medio o instrumento al servicio de otros hombres”. De allí que el principal valor en el “Perú como doctrina” no es un Perú abstracto, sino concreto. Son las mujeres, los hombres, niñas y niños del Perú, fuente de inspiración y a los que hay que servir. Valen por su condición intrínseca, por el hecho de ser personas, sin diferencia de ninguna clase.

De allí que, de manera explícita, a partir de conceptos que nacen de las enseñanzas del pueblo peruano a través de una filosofía inculturada, no académica y de las interpretaciones de los aportes posteriores del humanismo occidental, es que la ideología de Acción Popular empezó elaborarse hasta convertirse en doctrina (porque enseña) .

Se había producido un feliz encuentro de una generación que quiso hacer cambios profundos en el Perú. “Nosotros descendíamos de lo humano hacia la praxis política. Belaunde ascendía de la praxis política hacia lo humano”, dice Miró Quesada.

Hay mucho más en esta ideología, producto de la unión entre la inspiración y la razón crítica, que rebasa el espacio de un artículo periodístico. Pero he escrito sobre este encuentro, que mi padre en vida no quería que lo contara, pensando en la potencial nueva generación de populistas, que en esta época de globalización líquida (Bauman)