Datos escogidos
, por Pedro Suárez-Vértiz
Datos escogidos
, por Pedro Suárez-Vértiz

¿Saben de dónde viene el término ‘huachafo’? Entendiéndose como huachafería el hacer el ridículo por querer lucir elegante. Les cuento: a la gente sin educación, pero con dinero, en Inglaterra se les llamaba white chaps, por ser personas que compraban ropa en la calle White Chappell, barrio poco elegante pero de mucho movimiento comercial del siglo XIX. Y acá en Lima, cuando vinieron los ingleses a poner los ferrocarriles, veían a la gente disfrazada de europeo en la ciudad y decían que parecían white chaps, lo cual fonéticamente mal pronunciado generó el término ‘huachafo’. Interesante peruanismo que resulta de origen inexplicable para muchos.

En otra conversación sobre música descubrí que, a mis 47 años, aún no he podido entender la evolución artística. En pintura y demás artes, sí. Pero en el rock esto no aplica. Sting ‘evolucionó’ mucho como solista, pero todos aman su repertorio con The Police. De esa forma nunca sabré qué es madurez o evolución musical, porque la gente siempre dice que tus canciones pasadas son mejores. No hay mejor abogado que el tiempo. Creo que el hecho de haber podido igualar o superar con canciones nuevas a mis canciones antiguas se dio porque nunca deseé conscientemente sonar ‘evolucionado’.

También diserté esta semana sobre si el amor romántico es filosofía pura. Ambos se parecen muchísimo. Si eres inteligente, son exactamente lo mismo. En esas condiciones estamos los latinos. Quisiera ser frío, práctico, pero nunca he podido ni podré. Lo peor es que alimentar lo romántico hace que te estrelles con utopías. Pero, ¿cómo evitar serlo si el dolor es parte del romance? Los latinos tenemos ese estigma melodramático. Por eso el mundo nos llama gente cálida.

Con el experto en administración Álvaro Manrique aprendí que el marketing es una de las disciplinas que más ha cambiado en las últimas décadas. Los negocios tienen formas de competir de igual a igual entre grandes y pequeños y en diversas latitudes. Ocurrió una explosión de las clases medias a nivel global. Hay más consumo que nunca antes y la población en ciudades ya supera el 50% de la cifra mundial. Esta evolución poblacional ha disparado el marketing. Ahora es un reto para las marcas dominar los canales online y offline para comunicarse con sus consumidores.

Nunca creí mucho en la crisis del libro, el disco y la conversación telefónica. Pero la jefa de estudios del colegio Inmaculado Corazón, Bárbara Martínez, me confirmó que los niños están expuestos a tanto hoy, gracias a la tecnología y la globalización, que no se les puede enseñar igual. Los textos han disminuido, han sido reemplazados por plataformas interactivas o ecrans en las aulas. Ya no se enseñan temas o contenidos, sino competencias, Los contenidos están en Google a toda hora. Las clases de cómputo se han eliminado en secundaria, porque está comprobado que a partir de quinto grado los niños ya manejan la computadora a la perfección. Y yo que empecé a estudiar computación recién en quinto de media...

Finalmente, mi madre vino a visitarme y me dijo: “¿Viste que Mick Jagger (ya bisabuelo) va a tener su octavo hijo a los 72 años?”. La noticia no me sorprendió, aun sabiendo lo tacaño que es Mick. Pero si me fascinó comprobar que la pasión sigue siendo el mejor escenario para la fertilidad. Sobre todo si llevas la relación como un adolescente así tengas 72 años. Por eso a veces no es bueno evolucionar en el amor. Piensa como viejo, pero ama como siempre.

Esta columna fue publicada el 23 de julio del 2016 en la revista Somos.