El empate continúa, por Alfredo Torres
El empate continúa, por Alfredo Torres
Alfredo Torres

Como destaca la primera plana de El Comercio de hoy, la medición de Ipsos de esta semana presenta un resultado sorprendente: en la encuesta de intención de voto Pedro Pablo Kuczynski (PPK) supera por un punto a Keiko Fujimori (42% a 41%), mientras que en el simulacro de votación es la candidata de Fuerza Popular la que aparece delante por algunas décimas (44,1% a 43,8% en votos emitidos y 50,2% a 49,8% en votos válidos). 

Como se sabe, en una encuesta se plantean preguntas que el encuestado responde o puede decidir no responder, si está indeciso, mientras que en el simulacro –al menos el que aplica Ipsos– se pide al entrevistado marcar su voto en una réplica de la cédula electoral y depositarla de manera secreta en un ánfora, por lo tanto, no existe la opción “indeciso”. 

Esta vez el voto en blanco salió igual en la encuesta y el simulacro (12%), por lo que la diferencia de resultados entre ambas técnicas puede atribuirse a que las personas que no respondieron a la encuesta (5%) votaron al momento del simulacro por Keiko en mayor proporción que por PPK. En cualquier caso, la diferencia entre ambos candidatos está dentro del margen de error y, por lo tanto, se puede afirmar con certeza que los candidatos están empatados.

La semana pasada, la encuesta de Ipsos encontró a Keiko Fujimori con una ligera ventaja de 3 puntos porcentuales en la encuesta y 2,8 en el simulacro sobre PPK. En la medición de esta semana se aprecia una recuperación de PPK en casi todos los segmentos evaluados: a escala nacional sube de 39% a 42%, en Lima de 41% a 44%, en el sur de 39% a 44%, en el centro de 48% a 52% y en el oriente de 39% a 41%. Solo en el norte repite su 33%. En cambio, Keiko pasa de 42% a 41% a nivel nacional, crece en el norte de 47% a 50% y en el centro de 32% a 36% pero cae en Lima de 47% a 45%, en el oriente de 42% a 40% y sobre todo en el sur de 31% a 25%, probable consecuencia de su negativa a debatir con PPK en Arequipa. En general, las diferencias no son significativas pero la consistencia de los datos sugiere que esta semana le resultó más favorable a PPK que a Keiko.

La encuesta también pregunta por lo sectores sociales que, en la percepción de los encuestados, estarían detrás de cada candidato y se encuentra que Keiko tendría más convocatoria entre las ocupaciones características de los sectores populares –comerciantes, obreros, campesinos, soldados, policías– mientras que PPK tendría más atractivo para las ocupaciones que implican un mayor nivel educativo: empresarios, empleados de oficina, profesores escolares, estudiantes universitarios. 

A pesar de la ligera recuperación de PPK, la mayoría cree que Keiko está desarrollando una mejor campaña, no solo por su mayor intensidad, sino también porque ha hecho ofertas más concretas para diferentes grupos de interés y obtenido el apoyo de Hernando de Soto y Elmer Cuba, dos economistas de prestigio cuyo ‘jale’ es aprobado por la mayoría de los que están informados, a diferencia de lo que ocurre con el apoyo del cuestionado César Acuña a la candidatura de PPK. Inversamente, la mayoría cree que PPK está haciendo una campaña más limpia que el fujimorismo.

Más allá de las propuestas y los endoses, las campañas tienen un alto componente emocional. La encuesta de esta semana se aproxima a este campo con preguntas relativas a las ganas de los candidatos de llegar al poder, la disposición del electorado a confiar en ellos y la simpatía que estos despiertan. En el primer caso, la gran mayoría piensa que Keiko tiene más deseos de ganar las elecciones. En el segundo, la mayoría confiaría más en PPK, hasta para dejarle administrar su negocio. Para medir la simpatía se preguntó con cuál de los dos les gustaría a los encuestados compartir un almuerzo y las opiniones resultaron divididas. 

Pero si de despertar simpatías se trata, los candidatos deberían focalizarse en los indecisos. El problema es que en este sector se produce una paradoja: la mayoría forma parte de los sectores populares donde Keiko es la favorita, pero también son electores que en la primera vuelta votaron por candidatos de izquierda y que desconfían del fujimorismo. El candidato que logre resolver este cubo de Rubik a su favor ganará la elección.