El presidente Pedro Castillo se dirige a la Nación a través de un mensaje televisado, anoche. (Foto: Captura).
El presidente Pedro Castillo se dirige a la Nación a través de un mensaje televisado, anoche. (Foto: Captura).
Editorial El Comercio

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Hay intentos de explicaciones que terminan dejando peor a quienes los efectúan. Este fue el caso del presidente y del que protagonizó anoche.

Como se sabe, la circunstancia en la que el mandatario se dirigía a la nación no era poca cosa. En la víspera, “Cuarto poder” había revelado que la casa de Breña en la que solía despachar cuando todavía era candidato y durante los primeros días de su gestión para él y otras autoridades con personas que merecen ser colocadas bajo la lupa.

Las inquietudes que generaba el destape eran varias. Para comenzar, como recordamos, al inicio de su gestión, un informe de la contraloría le hizo notar al presidente que tanto él como otras autoridades tenían el deber legal de reunirse en sus despachos oficiales y de hacer pública su agenda por razones de transparencia. Y, en aparente acatamiento de lo que las regulaciones sobre la gestión de intereses en la administración pública establecen, el jefe del Estado trasladó sus actividades a Palacio de Gobierno. Ahora, sin embargo, sabemos que eso no fue del todo así.

Por otro lado, en los videos dados a conocer se aprecia tanto al presidente como al nuevo ministro de Defensa, , dándose cita en horas de la noche en ese inmueble al que también acuden individuos entre los que se cuentan representantes de empresas que han obtenido recientemente una millonaria concesión del Estado o que tienen por gerentes a ciudadanos investigados por presunto lavado de activos. Estos hechos, según especialistas , revelarían que el presidente habría desobedecido al menos cinco normas sobre transparencia en el ejercicio de la función pública.

Una de las visitantes, incluso, fue identificada por el programa periodístico como , asesora de la empresa Termirex S.A.C., integrante del consorcio Puente Tarata III, que en octubre ganó una adjudicación por S/232,5 millones con el Estado. Ella, como reveló nuestra Unidad de Investigación el último domingo, ha visitado Palacio de Gobierno seis veces en esta administración: en tres oportunidades para reunirse con el presidente y en otras tres para hacerlo con Bruno Pacheco, el ahora exsecretario de la Presidencia: el mismo al que recientemente se le hallaron US$20 mil cuyo origen todavía permanece sin explicar.

Con todo esto en mente, la necesidad de que el mandatario saliera a dar explicaciones al respecto de por qué continuaba manteniendo reuniones nocturnas en un domicilio privado a pesar de las advertencias de las autoridades sobre las normas que estaría vulnerando era impostergable. Y, de hecho, así lo hicieron saber durante el día instituciones y varias de las bancadas parlamentarias.

La respuesta llegó al caer la noche y, sin embargo, las explicaciones que dio el presidente fueron todo menos aclaratorias. Dijo, por ejemplo, que las reuniones oficiales “únicamente se realizan en Palacio” y que en su domicilio solo recibe “visitas de carácter personal”. Una aseveración que no solo no despeja la incógnita de por qué se citaba a altas horas de la noche con empresarios en el lugar en cuestión, sino que deja mal parado a su ministro de Defensa que había que acudía al domicilio para tratar temas del sector sobre los que debía “mantener la reserva”.

Tampoco fueron muy persuasivas sus alegaciones de que todo sería un ardid para destituirlo. ¿Fueron los congresistas que firmaron la moción de vacancia en su contra los que lo llevaron a mantener estas reuniones furtivas a las que ingresaba portando una gorra en lugar de su característico sombrero en un claro intento por pasar desapercibido?

Finalmente, el presidente ‘saludó’ que “los órganos competentes efectúen una rápida y profunda investigación”. Desde este Diario, no podemos hacer otra cosa que sumarnos a su pedido. Esto es, que la fiscalía tome cartas en el asunto pronto porque las dudas que se ciernen respecto de lo que parece ser un despacho presidencial paralelo solo han hecho más que agravarse tras el mensaje de anoche.