El ministro del Interior, José Elice, asumió al responsabilidad política de las muertes en Virú. (Foto: Mininter)
El ministro del Interior, José Elice, asumió al responsabilidad política de las muertes en Virú. (Foto: Mininter)
Editorial El Comercio

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Ha transcurrido ya más de un mes desde el inicio de las protestas por la derogatoria y sustitución de la Ley de Promoción Agraria. Las manifestaciones que empezaron en el sur se extendieron rápidamente a los valles del norte y han cobrado la vida de por lo menos tres personas y dejado más de 30 policías heridos.

Si bien las causas de los decesos no han sido en todos los casos consecuencia directa de acciones policiales, sí se ha registrado al menos una víctima de bala y el uso de armas de fuego por parte de la PNP durante las protestas ha sido un asunto de alta controversia. Una fotografía puso en evidencia que un policía disparó en contra de los manifestantes en el distrito de Chao, provincia de Virú, La Libertad. De acuerdo con José Elice, ministro del Interior, “ningún miembro de la policía, en las circunstancias en que ha ocurrido cualquier evento en el contexto de esta protesta, puede utilizar el tipo de arma de fuego que aparece en esa fotografía”, por lo que cabe “tomar medidas muy radicales en cuanto a la reforma o transformación de la PNP porque esto simplemente no puede ocurrir”.

El ministro Elice ha reconocido que, si bien él no dio la orden de utilizar armas de fuego, es el responsable político de lo que sucede en su cartera. Eso es correcto, pero no basta. El asunto debe revisarse a fondo porque las interrogantes que suscita son preocupantes y, a estas alturas, repetidas. ¿Se trata realmente de problemas con algunos miembros de las fuerzas del orden o más bien se trata de un problema sistémico con la PNP? ¿Cómo así puede un policía desafiar indicaciones directas de no usar fuerza letal? ¿Qué garantía dan las investigaciones prometidas de llegar a identificar responsables? Y, quizá más importante aún, ¿qué planes de prevención existen dentro del Ministerio del Interior (Mininter) para evitar que estos episodios se repitan regularmente?

Algunas de estas interrogantes deberán ser contestadas en el Congreso. Podemos Perú impulsa una moción de interpelación contra el ministro Elice, y otras bancadas, como Acción Popular y el Frente Amplio, coinciden en la necesidad de la presentación del titular del Mininter para dar explicaciones por lo ocurrido.

Ahora, a pesar de que la presentación del ministro puede ser justificada, esta no debe ser usada por el Congreso para expiar sus propias culpas en este embrollo. Su falta de manejo político para canalizar adecuadamente las demandas ciudadanas y su apresuramiento en la derogación de la anterior Ley de Promoción Agraria y en la aprobación de su reemplazo han sido responsables parciales de la actual situación. En vez de fungir como un ente que recoge las preocupaciones legítimas de grupos de interés y les da un cariz técnico, balanceado y responsable, el Legislativo actuó de forma impulsiva, populista e imprudente. Lejos de calmar los ánimos, las actuaciones de varios parlamentarios los insuflaron. Las consecuencias están a la vista.

La próxima presentación del ministro Elice, pues, puede ser sumamente provechosa para reconstruir los hechos, identificar responsables y delinear puntos de mejora en la PNP. Por el contrario, sería lamentable si el Congreso quisiera más bien usar la sesión para continuar su agenda demagógica.

Los problemas son claros: un Legislativo que genera expectativas de forma populista que luego se transforman en protestas y una policía desmoralizada con serias fallas internas. Hay que buscar soluciones, no espectáculos políticos.

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