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Editorial El Comercio

El 17 de enero, el ex gobernador regional del Callao fue condenado a cinco años de prisión efectiva por el delito de colusión, a propósito de la venta subvaluada de un terreno del Estado ubicado en el fundo Oquendo, en Ventanilla. Desde entonces, pesa sobre él una orden de captura que vencerá el 18 de julio.

Tras casi medio año de búsqueda, e incluso con un incremento de la recompensa por dar información de su paradero dispuesto en mayo, es preocupante que Moreno siga prófugo, y la próxima caducidad de la orden que busca llevarlo a prisión hace notorio lo poco que se ha avanzado. Un hecho aun más indignante cuando se recuerda que el anterior no es el único caso por el que la justicia reclama al ex gobernador chalaco: en febrero, en efecto, recibió otra condena a cinco años de prisión por colusión por haber concertado con los directivos de la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial (Córpac) para que la empresa Finver ejecutase el proyecto de construcción de la sede de la corporación aeronáutica.

En un momento como el que vivimos, gracias a los descubrimientos que trae consigo la investigación del Caso Lava Jato, es fundamental que el sistema de justicia procure resguardar su legitimidad. Situaciones como las de Félix Moreno no contribuyen a ese propósito y saber que el suyo no es el único caso de ese tipo siembra serias dudas sobre si nuestras autoridades están a la altura de las circunstancias.

Conviene preguntar, entonces, cuánto se ha avanzado en la búsqueda del ex congresista Edwin Donayre tras dos meses de que se le levantara la inmunidad para que purgase condena por robar gasolina del Ejército. Y, con mayor apremio, ¿qué tan cerca está la policía de dar con el paradero de Rubén Moreno Olivo, sicario de la red criminal de César Álvarez, fugado recientemente, sobre el que pesan 25 años de cárcel?

Nuestro sistema de justicia debe concentrarse en cumplir la más elemental de sus responsabilidades: asegurarse de que los criminales estén en prisión. Por el momento, en el caso de Moreno, deben empezar por renovar la orden de captura.