Para este año, el Ejecutivo ha asignado para la Reconstrucción con Cambios un presupuesto que asciende a los S/ 7,078 millones. (Foto: Presidencia)
Para este año, el Ejecutivo ha asignado para la Reconstrucción con Cambios un presupuesto que asciende a los S/ 7,078 millones. (Foto: Presidencia)
Andrés Calderón

Ni del perro ni del “diálogo y la reconciliación nacional”. Y mientras más rápido lo asumamos, mejor. 

No me refiero al género musical (aunque PPK ensaye sus disforzados bailecitos), ni a la bebida tradicional (aunque vaya uno a saber qué se le ocurre al Ejecutivo si los productores de maíz morado llegasen a bloquear una carretera), sino al estilo político-gubernamental que se pronostica imperante este año. 

Se pedía que PPK hiciera política. Había que ser demasiado fantasioso para aguardar duchas maniobras o discursos conmovedores. Un gobierno que a duras penas lucha por subsistir recurrió a la política fácil, chicha. Si tus jugadores y entrenador más se parecen al Comerciantes Unidos, difícil esperar la performance del Manchester City de , ¿no? 

La política de sobrevivencia (a.k.a., “panza arriba”) ha sido bien explicada por , y sus límites dibujados por , ambos en sendas columnas didácticas en este Diario. Sus rasgos distintivos son cada vez más notorios. ¿Los paperos paran porque el precio está muy bajo? Que el Estado les compre caro. ¿Los residentes de una zona protestan por un peaje previsto en un contrato de concesión? Que se suspenda y el ministerio renegocie. En el peor de los casos, que vayan a un arbitraje y ya será el rollo del próximo gobierno (¡Chinchero, nunca más!, parece la consigna). 

–¿Y qué responde a los que piden la vacancia presidencial? –Son los de extrema izquierda que quieren desestabilizar al país. –Pero Fuerza Popular también la apoya. –Son paroxismos de unos cuantos comunistas… –Pero más del 50% dice que el presidente debe renunciar… –¡Que es la izquierda, he dicho! 

Tener a la izquierda de enemigo es mejor negocio que al fujimorismo. Primero, porque son minoría en el Congreso. Segundo, porque tienen en el caso venezolano y Maduro harto rabo de paja por explotar. Tercero, porque es mejor dejarle a Kenji que lidie con los keikistas ahí donde los ppkausas han fracasado. Cuarto, porque así intentan alienar a quienes se junten con Nuevo Perú y el Frente Amplio en su empeño pro vacancia (“desestabilizadores” y “tontos útiles” ingresan al lenguaje antagonista). 

La polarización y descalificación, con prescindencia del sustento, es parte de nuestra praxis política, así que no deberíamos sorprendernos mucho. ¿Acaso no vemos todos los días a Becerril, Galarreta y ahora Bartra “terruqueando” a todo lo que se mueve en dirección opuesta a ellos? ¿O a los Mulder, Vitochos y Vilcatomas ‘corrupteando’ a diestra y siniestra? La razón no importa, solo el epíteto altisonante, y mientras más repetido y viral mejor.  

El problema no es la eficacia del juego, sino cómo salir de él. Porque no siempre habrá dinero para comprar más papa. Y la economía no va a aguantar incrementos de sueldo mínimo cada vez que haya que generar distracción. Porque nuevas revelaciones sobre , Westfield y First Capital pueden volver para atormentar a PPK. Y porque mientras se distraen en la demagogia y politiquería, se sigue postergando la atención de las carencias institucionales del país (en especial, las que pueden requerir soluciones difíciles y hasta impopulares): reforma judicial, educación, enfoque de género y lucha contra la violencia, reforma laboral, mejora del sistema de salud, previsional, y largo etcétera. Y mientras más tiempo pase, más complicado será enfrentarlas. 

En el partido por la supervivencia, el ppkausismo cree que el fin justifica sus medios. Medios para sobrevivir, no para jugar mejor, y con los que difícilmente hará un gol. Porque, como diría un grande, hoy en el cielo, “una cosa es estar, y otra llegar al área”.

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