Del Solar indicó que "el propio sistema" tiene herramientas para revertir medidas excesivas y recordó, en ese sentido, el caso del ex presidente Ollanta Humala y la ex primera dama Nadine Heredia. (Foto: PCM / Video: TV Perú)
Del Solar indicó que "el propio sistema" tiene herramientas para revertir medidas excesivas y recordó, en ese sentido, el caso del ex presidente Ollanta Humala y la ex primera dama Nadine Heredia. (Foto: PCM / Video: TV Perú)
Andrés Calderón

Jefe del Departamento de Derecho de la Universidad del Pacífico

“Estamos luchando contra la corrupción, vamos a hacer ruido político, queremos cambiar este país, estamos luchando por las injusticias contra las mujeres, vamos a hacer ruido”, afirmó en una reciente ceremonia pública.

Más allá del confesado aprecio por la batahola, cabría preguntarse si desde la están dosificando adecuadamente los estruendos estatales. Porque pareciera que las trompetas solo suenan cuando se habla de reformas políticas o de justicia, las cuales, sin duda, son trascendentales, pero distan un tanto de la tarea principal de la PCM. ¿O alguien puede señalar en qué parte del organigrama aparece la secretaría de reformas?

Sí existe, en cambio, la Secretaría de Gestión Pública en la PCM y dentro de ella una Subsecretaría de Simplificación Administrativa que a fines del mes pasado culminó la primera etapa del análisis de calidad regulatoria. ¿Qué es eso? Es quizá la herramienta más ambiciosa creada por el Estado en los últimos 10 años para reducir la burocracia innecesaria. Es un proceso que se inició hace dos años gracias al Decreto Legislativo 1310 y que obligó a todas las instituciones del Ejecutivo a revisar sus procedimientos administrativos y los requisitos que exigían a los ciudadanos, con el objetivo de evaluar su necesidad y pertinencia. Como resultado de este proceso, se han revisado alrededor de 2.400 trámites y servicios, eliminándose 319 trámites y 1.302 requisitos.

Nada mal para empezar, pero de esto poco o nada se ha escuchado al primer ministro o al presidente de la República. Apenas un tuit hace tres días desde la cuenta de la PCM y una nota de prensa. Haría bien la PCM en publicar los informes de la comisión multisectorial con los resultados de estos análisis, para así entender el razonamiento, y analizar, por ejemplo, si los 1.439 procedimientos que subsistieron realmente valen la pena. También debería publicarse la metodología con base en la cual la PCM afirma que las reducciones burocráticas generarán un ahorro de S/296 millones para los ciudadanos. Y ya que estamos en el campo de las recomendaciones, no estaría mal modernizar la página web de la Secretaría de Gestión Pública, que, cuando no está caída del todo, está desactualizada.

Como siguiente paso, la secretaría ha anunciado –solo por Twitter (3 likes y 1 retuit)– que se buscará estandarizar 200 procedimientos administrativos municipales y regionales. De acuerdo. Hace un tiempo advertí que era apremiante afrontar la arbitrariedad municipal a través de procedimientos y TUPA estandarizados (pueden descargar las publicaciones y ). La alicaída inversión privada y el sistema nervioso de quienes hemos padecido la pedantería municipal se lo agradeceremos.

No es común que funcionarios públicos trabajen para reducir la burocracia. La mayoría no quiere perder puestos de trabajo ni cuotas de poder. Por eso es importante visibilizar estos esfuerzos. Hace poco, otra institución dio un paso similar. El Indecopi publicó para comentarios un proyecto de ley para agilizar los procedimientos de libre competencia, eliminando la doble instancia en sede administrativa (comisión y tribunal) y pasando a una instancia única (tribunal).

Se trata de una decisión acertada. La mayoría de países cuenta o bien con una sola instancia administrativa (España, Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Colombia, México) o con doble instancia judicial (Estados Unidos, Chile) pero sin instancia administrativa previa. Los procedimientos de libre competencia son complejos, largos y extenuantes. No tiene sentido alargar la solución final cuando los mercados se mueven más rápido que las entidades públicas encargadas de supervisarlos.

En fin. No está mal que el Ejecutivo haga ruido. Pero mejor que provenga del estruendo que produce un mastodonte burocrático al caer.

*El autor ha sido consultor externo del Indecopi en temas de libre competencia, distintos al que es objeto de comentario en este artículo. Las opiniones son enteramente a título personal.