Mi regalo de Navidad del 2014, por Rolando Arellano
Mi regalo de Navidad del 2014, por Rolando Arellano
Rolando Arellano C.

Doctor en Administración de Empresas

Los mejores regalos de Navidad son aquellos que, además de ser agradables, tienen la característica de sorprendernos. En el 2014 hubo algunos eventos de ese tipo, que son candidatos a lo que yo llamaría mi mejor regalo de Navidad del año.

Mi primer candidato a regalo del 2014 ha sido la realización de la en nuestro país. El regalo que todos los peruanos recibimos con ello es que se ha puesto en nuestra agenda, aunque sea de manera tímida, un tema que pensábamos que concierne solo a Finlandia, a los países desarrollados o a quienes tienen territorios en los polos. Hoy, debido al gran tratamiento mediático, ningún peruano puede pensar que el clima o la ecología le conciernen solo indirectamente. Empezamos a darnos cuenta de que, más que por las ballenas o los pájaros, debemos actuar por el futuro de nuestros hijos y nietos. 

Un segundo candidato a regalo del año ha sido para mí la discusión generada sobre el proyecto de ley de unión civil para personas del mismo sexo. Creo que para todos, tanto para quienes están de acuerdo con la propuesta como para los que se oponen a ella, ha sido saludable que se empiece a discutir abiertamente el tema de los derechos de estas minorías. Si bien algunos fundamentalistas “se cayeron de bruces” ante las revelaciones de algún congresista, creemos que ya era tiempo que la sociedad, el Estado y las iglesias se pronuncien sobre ese aspecto, en vez de tratarlo de manera oculta y protegidos por el velo del anonimato. 

El tercer candidato, la apertura de relaciones diplomáticas de Estados Unidos con Cuba, llegó a una semana de Navidad, quizá porque los revolucionarios que hace más de medio siglo prometieron democracia y progreso a los cubanos tienen hoy barba blanca como . Aunque esa decisión tiene muchas aristas discutibles, era necesario cambiar de estrategia, pues 50 años de ruptura en lugar de debilitar a la dictadura más antigua de América Latina pareciera que la reforzaron. Eso debe aliviar las condiciones de vida del pueblo de la isla, y quizá por eso mismo ayude a generar mayor democracia en Cuba. 

Mi cuarto candidato, totalmente inesperado luego de escuchar tantas noticias sobre la pésima educación de los peruanos, fue la presentación en CADE de los resultados de calidad educativa en Moquegua. Su presidente regional, , mostró allí cómo, en muy pocos años y con recursos acotados, autoridades y maestros lograron duplicar el rendimiento de los estudiantes moqueguanos, superando largamente al del resto del país. Nos dio así el gran regalo de mostrar que con esfuerzo y dedicación podemos mejorar rápidamente cualquier situación. Nos demostró además que debemos ignorar a quienes señalan que el problema es nuestra gente (una broma de mal gusto dice que el traje típico de Moquegua es el pijama), pues el material del que están hechos nuestros jóvenes es tan bueno como el de cualquier otro país, y que lo que falla es la manera en que los formamos.

Y finalmente, en momentos en que lo usual es hablar de políticos y autoridades corruptas o ineficientes, nos mostró que existen también autoridades honestas y eficaces. Estos cuatro presentes en un mismo envoltorio fueron mi regalo del año.

¡Feliz Navidad 2014!