Receta para limpiar al Apra, por Fernando Vivas
Receta para limpiar al Apra, por Fernando Vivas
Fernando Vivas

Columnistas, cronista y redactor

fvivas@comercio.com.pe

Con casos irresueltos como los ‘narcoindultos’ y Oropeza, no va. La solvencia moral será un eje de la campaña y el Apra tiene un déficit enorme de aquella. Me conmueve que apristas que respeto, como o Javier Barreda, se acaloren cuando replican que su partido no puede ser responsable por , un afiliado más entre los 382 mil inscritos en su padrón. 

Pero deploro que dirigentes como ellos no actúen de acuerdo con la gravedad de la percepción popular: Oropeza, como los ‘narcoindultos’, son el emblema de un lado oscuro que ensombrece cualquier potencial redentor del aprismo. O el misma ayuda a las autoridades a limpiarla de las mafias que apuestan por su vuelta al poder y que se sirven de los contactos que compañeros oscuros mantendrían en el Poder Judicial y el Ministerio Público; o el país formal buscará deshacerse de su mayor tienda política. 

El 13 de abril García exclamó, histriónico: “¡Fuera del partido un tipo que tiene un auto Porsche que no sabe explicar!”. Pero no pidió las profundas investigaciones internas que debió pedir. Fue una lavada de manos. El atentado al Porsche había sido el 2 de abril y a la semana siguiente se supo de la militancia de Oropeza. Luego de la declaración de García, se establecieron más conexiones del caso con apristas, incluido Miguel Facundo Chinguel, la pieza clave del caso de los ‘narcoindultos’. 

Recién el viernes 17, según ha relatado Mulder, la dirigencia decidió “expulsar a todas las personas que puedan estar vinculadas” al Caso Oropeza. Una velocidad lenta, casi humalista, para reaccionar. 

El Perú perdió una extraordinaria oportunidad para promover la limpieza de su mayor partido, cuando se estableció la megacomisión presidida por Sergio Tejada. El afán de inhabilitar a García, mucho más político que moral, provocó que apristas, de los buenos y de los corruptos, hicieran causa común para proteger a su líder. Si la comisión se hubiera concentrado en peces intermedios como Aurelio Pastor, una parte del Apra hubiera colaborado con la indispensable purga. (Al menos, el pleno ha aprobado algunos informes,aunque debilitados por el enfrentamiento político).

Por supuesto que no es suficiente la poda del padrón. Se me ocurre que el Apra debería formar una comisión de notables propios y ajenos (abogados, ex policías, expertos en seguridad), y darle un plazo para investigar el caso, acusar con pruebas, recomendar qué áreas del partido se declaren en emergencia y entregar sus hallazgos a las autoridades. Lo debieron hacer cuando apareció el lío de los ‘narcoindultos’, pero lo pueden hacer hoy con alcances retroactivos al entorno de Chinguel. García, por cierto, tiene que explicar cuándo reparó en que haber dicho que ponía “las manos al fuego” por este fue un horror.

Desgraciadamente, para políticos soberbios, los mea culpas e investigaciones internas son signos de debilidad. Prefieren balbucear y tambalearse hasta la derrota. Mientras los fujimoristas matan el cuestionamiento de su viaje a Puno devolviendo el importe de los pasajes, ¿los apristas van a esperar, indolentes, que las investigaciones ajenas ampayen a más zamarros y cotejar con un plumón si están o no en su padrón? Procesen su purga de una buena vez, antes de que arranque la campaña.