Efraín Sotacuro logró la presea de bronce en los 1.500 metros de los Parapanamericanos. Acá su historia desde el accidente que le quitó los brazos hasta su vida universitaria. (Fotos: Itea Photo / Facebook)
Efraín Sotacuro logró la presea de bronce en los 1.500 metros de los Parapanamericanos. Acá su historia desde el accidente que le quitó los brazos hasta su vida universitaria. (Fotos: Itea Photo / Facebook)
Christian Cruz Valdivia

La primera ubicación que logró en una competencia de atletismo fue el puesto 12. Muchos kilómetros han transcurrido desde aquella mañana de noviembre del 2012 cuando se calzó unas viejas zapatillas para correr alrededor del Pentagonito en la Nestlé 10K.

Mucho tiempo más ha pasado desde aquel 1 de agosto del 2008 cuando la electricidad de una torre de alta tensión en la mina donde trabajaba su padre en Huancavelica casi le quita la vida. Le amputaron los brazos a sus 18 años pero no las ganas luchar. Félix y doña Eliza, sus padres, lo impulsaron a nunca rendirse.

"No sabía qué iba a ser de mí", confesó Efra a El Comercio en el 2016. Hoy, luego de tres meses en la Unidad de Quemados del Hospital del Niño, de unos años de rehabilitación y otros más de entrenamiento máximo en Huancayo dentro del Programa de Maratonistas, y gracias a ese convencimiento que le otorga su fe en Dios, es uno de los íconos entre los paradeportistas peruanos.

Fue el primero en clasificar a unos Juegos Olímpicos en paratletismo y fue cuarto en la maratón de Río 2016, también fue cuarto en el Mundial de Maratón Paralímpico en Londres 2017 y el último domingo se hizo de la medalla de bronce en los 1.500 metros en los Parapanamericanos Lima 2019.

Quedará como una de las imágenes más emotivas del deporte nacional ver a su madre Eliza alentando a Efraín en cada paso en el circuito de la Avenida Atlántica de Copacabana en la maratón paralímpica. 42 kilómetros a más de 35 grados de temperatura cuyo premio final para Efraín fueron las palmas de su mamá y el abrazo infinito que emocionó a todos, y más a los presentes en ese momento.

Es que la familia es la principal columna en la que se erige la fortaleza de Efraín. Son 10 hermanos que aprenden del ejemplo de Efra. Incluso Jhon, de 16 años, también practica atletismo con los deportistas instalados en Huancayo. “No tengo los brazos, pero tengo todo para sobresalir”, suele decir, y sin duda que hay que creerle.

Efraín junto a su familia. (Foto: Cortesía familia Sotacuro)
Efraín junto a su familia. (Foto: Cortesía familia Sotacuro)
Efraín, su madre y su hermano Jhon, quien también practica atletismo. (Foto: Cortesía familia Sotacuro)
Efraín, su madre y su hermano Jhon, quien también practica atletismo. (Foto: Cortesía familia Sotacuro)

Pero el ejemplo de Efraín va más allá del deporte. El paraatleta es también un estudiante universitario. Cursa el quinto ciclo de Administración y Márketing gracias a una beca otorgada por la Universidad Continental de Huancayo. Orgulloso cuenta que su promedio de notas es más de 15.

En las aulas también se mete entre los primeros y forma parte del equipo de atletismo de la mencionada universidad, donde también estudia la marchista Kimberly García, entre otros atletas que radican en Huancayo.

Efraín en el frontis de su universidad. (Foto: Facebook)
Efraín en el frontis de su universidad. (Foto: Facebook)
Con el equipo de atletismo de su universidad. (Foto: Facebook)
Con el equipo de atletismo de su universidad. (Foto: Facebook)

En estos Parapanamericanos tuvo que esperar hasta hoy para colgarse la medalla y con incertidumbre de cuál se llevaría. Llegó en el tercer lugar pero una sanción al brasileño Yagonny Reis de Sousa lo elevó al segundo puesto. Sin embargo, Brasil apeló la penalización -por obstaculizar el paso del chileno Esteban Orrego, ganador de la prueba- y los jueces se lo concedieron. Por ello, Efraín subió al podio en el tercer lugar.

Así como Efraín hay en el Perú miles de historias de personas con discapacidad que se enfrentan día a día a los retos que les pone la vida. Ellos van superando obstáculos y van demostrando que, como dice el mismo paraatleta, tienen todo para sobresalir y en los Juegos Parapanamericanos nos lo están demostrando.