Combatientes del Cenepa viven sin pensión
Combatientes del Cenepa viven sin pensión
Redacción EC

Por las calles de Arequipa puede verse ocasionalmente a un ex combatiente de la Guerra del Cenepa que pide limosna a los transeúntes postrado en una silla de ruedas. Este soldado perdió la movilidad en las piernas durante los enfrentamientos con el ejército ecuatoriano en el verano de 1995. A su paso por los mercados de, este hombre que viste uniforme militar recolecta monedas para alimentarse ya que en la actualidad no recibe ninguna pensión de parte del Estado.

El presidente de la Asociación Nacional de Licenciados y Ex Combatientes de los Conflictos Armados en el Perú (Analccap), Luis Lapa Espinoza, informó que tienen identificados en la región Arequipa a 100 ex combatientes de la guerra del Cenepa que están olvidados por las autoridades. 

“Se trata de soldados rasos, personas que estaban haciendo su servicio militar, licenciados del Ejército o pobladores que voluntariamente se enrolaron para defender a la patria de una amenaza externa y que hasta el momento no reciben un solo centavo”, explica.

En este grupo de veteranos en Arequipa, según Lapa Espinoza, tienen contabilizados a seis caídos en acción que tampoco han sido indemnizados. Algunos tienen miembros cercenados y problemas de movilidad por las heridas de guerra.  Otros, además de las dolencias físicas, presentan trastornos psicológicos que no pueden ser tratados porque carecen de seguro de salud.

SOLO CONDECORACIONES
Pero el olvido no solo existe con los soldados rasos, sino también con los militares de carrera que sirvieron durante el último conflicto armado con Ecuador. Es el caso del técnico inspector (r) de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) Héctor Quispe Maldonado, quien estuvo 30 días en el frente de batalla y participó como tripulante aéreo en un helicóptero Mi-25 que luchaba en territorio enemigo.

Aunque luego de la guerra Quispe Maldonado fue condecorado con la Orden Capitán Quiñones en la clase de Gran Oficial y en el 2000 fue declarado Defensor de la Patria, no ha percibido ningún beneficio económico ni social por su destacada participación militar. 

Héctor solo recibe una pensión de retiro de S/.1.900 por sus 33 años de servicio. “Existe un abandono total de las autoridades ya que nos prometieron muchas cosas cuando terminó la guerra pero no se han cumplido. Ni siquiera se hace caso a nuestros pedidos de homologación con los sueldos de los militares en actividad”, expresa.