Bonos de carbono evitan la deforestación de 30 mil hectáreas
Julio Talledo Vilela

La gestión para la conservación de bosques en las áreas naturales protegidas (ANP) ha representado para el Perú un importante desarrollo ambiental, económico y social.

En los últimos cinco años, la ejecución de proyectos de reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y degradación de los bosques (REDD) ha captado inversiones por más de S/.57 millones, producto de la venta de 2,93 millones de bonos de carbono. Con este monto, se ha evitado la deforestación de 29.503 hectáreas, un territorio equivalente a unas 46 mil canchas de fútbol.

Nuestra selva es atractiva para las industrias que buscan compensar su huella de carbono y mitigar el cambio climático. Una prueba es la adquisición hecha por Walt Disney Company, compañía que en marzo del 2013 compró US$3,5 millones en bonos de carbono al Bosque de Protección Alto Mayo, en San Martín.

Pese a que se trata de un comercio de emisiones voluntario, el mercado crece de la mano de la responsabilidad social.

Pedro Gamboa, jefe del Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (Sernanp), señala que hasta fines del 2013 empresas extranjeras especializadas en certificación, como Rainforest Alliance o Aenor, verificaron la reducción de emisiones de 10,9 millones de toneladas de CO2 en las ANP.

“Todo lo que se ha verificado se puede vender. Antes de fin de año, esperamos la verificación de otras 4,1 millones de toneladas de carbono”, dijo el funcionario, quien confía en que hasta el 2020 se logre reducir la emisión de 25,4 millones de toneladas de carbono.

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