La última fuga reportada el sábado pasado a la altura del kilómetro 52 del tramo I del en el distrito de es la décima producida en la selva en lo que va del año. informó que esta última fuga fue causada por terceros que dañan el Oleoducto para obtener ganancias indebidas, entre ellas la búsqueda de dinero al participar en los trabajos de remediación familiar.

En el 2016 se ha registrado la mayor cantidad de derrames de petróleo de la última década en la selva peruana. En este artículo se presenta un recuento de las fugas ocurridas en la infraestructura del Oleoducto.

Chiriaco (Amazonas): el 25 de enero pasado se reportó el primer derrame de petróleo del año en el distrito de Imaza, provincia de Bagua. La fuga fue detectada a la altura del kilómetro 440 del ramal norte del Oleoducto Norperuano. La petrolera estatal explicó que la fuga se produjo por un desplazamiento del terreno donde se ubicaba el ducto, que finalmente lo afectó. Se intentó contener el crudo con la instalación de un sistema de barreras; sin embargo, la contención cedió ante las fuertes lluvias y el petróleo se extendió por la zona. Se estimó 150 barriles vertidos que afectaron a una población de casi 5.000 personas e impactó áreas agrícolas en la zona.

Morona (Loreto): Una semana después (3 de febrero) otro derrame de petróleo ocurriría en la provincia de Datem del Marañón. Se derramaron cerca de 2.000 barriles debido a una falla en el kilómetro 206 del ramal norte. En aquella ocasión, el petróleo llegó hasta el río Mayuriaga y Morona, afluentes del río Marañón y afectó cerca de 150 familias.

(Foto: Archivo)

Piura: reportado el 8 de marzo en el litoral de la provincia de Talara. El Instituto de Defensa Civil (Indeci) estimó en aquella ocasión unos 200 barriles derramados de un ducto de tubería que conecta Punta Lobos y Batería Primavera.

Barranca (Loreto): el derrame se registró a la altura del kilómetro 213 del Tramo I del Oleoducto, en el distrito de Barranca ubicado en la provincia de Datem del Marañón. Se vertieron cerca de 600 barriles que afectaron a los 950 residentes de la zona. El incidente se dio debido a un bombeo de crudo por parte de la empresa estatal, pese a que las operaciones en el ducto estaban restringidas después del último derrame ocurrido en febrero.

Nieva (Amazonas): la fuga ocurrió a la altura del kilómetro 365 del tramo II del Oleoducto, en la quebrada de Uchichiango, ubicada en el distrito de Nieva, provincia de Condorcanqui. En esta ocasión, tanto Petro-Perú como el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental señalaron que la fuga habría sido provocada por terceros. Se detectó un corte de 25 centímetros en la tubería.

Urarinas (Loreto): En esta localidad se han registrado cuatro de los cinco últimos derrames. Según la empresa, todos fueron causados por un daño mecánico producido por terceros.

21 de agosto: Es el derrame más grande producido en lo que va del año. Se registraron dos fugas que vertieron a la selva aproximadamente 4.000 barriles de crudo. El OEFA observó cortes en la superficie del tubo de entre 6cm y 17 cm de longitud. La población afectada pertenecía a la localidad de Nueva Alianza, ubicada a 10 kilómetros de la zona del derrame.

25 de septiembre: ocurrió a la altura del kilómetro 67 del tramo I del Oleoducto, cerca de la comunidad de Monterrico. No se llegó a estimar la cantidad de crudo derramado.

Alto Amazonas (Loreto): Derrame registrado en el kilómetro 83 del oleoducto, ubicado cerca de la comunidad 6 de julio y reportado el pasado 14 de octubre. Las comunidades indígenas acataron una huelga en señal de protesta.