Enrique Vera

Según el Ministerio del Interior (Mininter), el atentado narcoterrorista que la tarde del miércoles último cobró la vida de los suboficiales PNP Ciro Ibarra Inga, Carlos Fernández Muñoz y Dennis Mendoza Condori, en Churcampa (Huancavelica), habría sido cometido por venganza.

Los agentes abatidos en el centro poblado Tucujasa habían formado parte de una patrulla que, el pasado 23 de agosto, intervino a tres sujetos a quienes se incautó casi una tonelada de acetona (insumo para la elaboración de cocaína), a la altura del kilómetro 67 de la vía Pampas - Churcampa.

Esta zona, ubicada cerca del ámbito del valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), es muy utilizada para el traslado tanto de insumos químicos como de droga ya procesada.

Según detalló el titular del Mininter, Carlos Basombrío, el crimen fue cometido por una columna terrorista cuyos integrantes habrían sido contratados por los dueños de la mercadería decomisada. “Es un atentado narcoterrorista, queda claro y está ampliamente documentado”, dijo Basombrío, quien ayer sobrevoló la zona del ataque.

Además, según él, el atentado habría tenido como objetivo amedrentar a los jueces que ayer debían dictar prisión preventiva contra el cabecilla de la mafia dedicada al tráfico de insumos y a la elaboración de drogas.

–La operación–
La tarde del miércoles 23 de agosto, personal de la Policía de Carreteras de Churcampa, que realizaba una operación en la vía que conduce al distrito de Pampas, detectó que cuatro hombres discutían en medio de dos vehículos estacionados (un auto y un camión).

Apenas vieron a los agentes, dos de ellos subieron al auto y fugaron. Los dos que se quedaron fueron identificados como Rafael Meza Lucas y Juan Huamaní Chacñama, chofer y copiloto del camión, respectivamente.

En este vehículo, la policía halló 26 costales con trigo molido y, debajo, 34 bidones que contenían casi una tonelada de acetona. Meza y Lucas quedaron detenidos.

A 16 kilómetros del lugar de la intervención, los agentes encontraron el auto Hyundai abandonado. Cuando los suboficiales Eleazar Vila Rojas y Dennis Mendoza Condori custodiaban la unidad, se presentó Wilmer Modesto Soto, quien luego confesó ser el propietario del vehículo. Él era uno de los dos sujetos que minutos antes habían escapado. El otro fue identificado como Nouer Carhuallanqui Torres.

En su manifestación, Juan Huamaní (copiloto del camión), dijo que Carhuallanqui lo había contratado por S/2.500 para el traslado del cargamento desde Lima hacia Colcabamba, en la región Huancavelica.

Huamaní dijo también que Wilmer Modesto fue quien coordinó con él, en la capital, el acondicionamiento de la mercadería dentro del camión. Este le dio un adelanto del pago y le dio indicaciones para encontrarse en el anexo de Carpapata, en Colcabamba.

Fue en ese lugar donde los cuatro sujetos fueron vistos discutiendo.
Fuentes policiales dijeron Carhuallanqui Torres,a quien se investiga por el delito de narcotráfico, está actualmente prófugo.

Los agentes que murieron acribillados el miércoles iban a testificar ayer en la audiencia de prisión preventiva contra los tres detenidos.

-Trasladan restos de policías abatidos-
Los cuerpos de los policías asesinados fueron trasladados ayer en un helicóptero del Ejército hacia la Escuela Técnica PNP de Pilcomayo, en Junín.

Según informó el jefe de la División de Control de Carreteras, coronel PNP Dino Escudero, las investigaciones determinarán por qué en uno de los patrulleros atacados viajaba un solo policía, cuando lo usual es que en cada unidad se desplacen al menos dos.