El ciudadano chino Yan Ruzhong fue arrestado en un inmueble de San Borja, donde funcionaba una de sus empresas de fachada, a través de la cual exportaba el oro ilegal (Foto: Miguel Yovera)
El ciudadano chino Yan Ruzhong fue arrestado en un inmueble de San Borja, donde funcionaba una de sus empresas de fachada, a través de la cual exportaba el oro ilegal (Foto: Miguel Yovera)
Enrique Vera

Los caseríos de Retamas y Llacuabamba, en el distrito de Parcoy, provincia de Pataz (), eran los centros de operaciones de una red delictiva dedicada a la , con tentáculos que se extendían hasta en cinco regiones del país.

La mafia estaba formada por cuatro clanes familiares que dirigían la extracción de oro dentro de socavones situados en los citados anexos de Parcoy. Además, dos financistas extranjeros estaban a cargo de la exportación del mineral a Europa y Asia.

En una megaoperación a cargo de la Dirección de Medio Ambiente de la Policía Nacional (Dirmeamb) y el Ministerio Público, fueron capturados 17 integrantes de esta organización llamada Los Topos del Frío, en Lima y Trujillo. Entre ellos, el presunto cabecilla, Jaime Trujillo Paz, y los financistas Yan Ruzhong (de nacionalidad china) y Yu Hang Liu (australiano de ascendencia china).

La denominación de la red criminal obedece precisamente a la forma inhumana como ejecutaba la extracción del oro. El titular de la Cuarta Fiscalía Corporativa Especializada contra la Criminalidad Organizada, Lucio Sal y Rosas, informó a El Comercio que los mineros ilegales, al mando de los clanes familiares, debían permanecer todas las madrugadas en los socavones de Parcoy en busca del mineral. Por ello recibían entre S/60 y S/100 diarios.

Los cargamentos extraídos eran trasladados en vehículos de empresas de transporte vinculadas con la mafia a plantas procesadoras de Ica, Piura, Arequipa y Lima, donde el oro era purificado.

Después, el era comprado por los dos extranjeros a través de varias empresas de fachada que ellos administraban. Para sacarlo del país, Yan Ruzhong y Yu Hang Liu declaraban que iban a exportar plata, zinc o cobre. Por ello, el oro llegaba a los almacenes aeroportuarios del Callao dentro de sacos y mezclado con los otros minerales. Pero también era enviado en forma de lingotes a dos depósitos relacionados con la organización criminal que están situados en el distrito de Ventanilla (Callao).

Más de un año de pesquisas policiales y fiscales permitieron determinar que aquel era el tránsito del oro ilegal en el Perú, establecido por Los Topos del Frío. El destino final estaba en Emiratos Árabes Unidos (Dubái), la India, China, Alemania, Holanda y Suiza.

Como parte de la megaoperación, la Sunat inmovilizó 35 contenedores cargados con en los almacenes aeroportuarios e intervino los depósitos de la mafia donde estaban los lingotes. El peso del oro hallado es de aproximadamente 220 kilos, lo cual tiene un valor de casi US$10 millones. También fueron intervenidos cuatro inmuebles en Lima, donde estaban las empresas de fachada de los extranjeros. En uno, ubicado en San Borja, fue capturado Yu Ruzhong. El otro, Yu Hang Liu, cayó en Trujillo, adonde había viajado días atrás.

El general PNP Raúl del Castillo, jefe de la Dirmeamb, dijo a este Diario que, además de estos extranjeros detenidos, hay otros en el país encargados de comprar y exportar el oro ilegal. Sin embargo, por ahora solo se han podido establecer pruebas contra los dos que han sido detenidos.

(Elaboración: EC)
(Elaboración: EC)

Delitos conexos

El oficial detalló que la minería ilegal en la zona andina de La Libertad ha acarreado otros delitos como la extorsión y el sicariato, debido a las altas sumas de dinero que se mueven allí. Según precisó, delincuentes que antes operaban en la zona urbana de esa región, ahora ofrecen sus servicios como personal de seguridad o como asesinos a sueldo para grupos criminales que se disputan la posesión de socavones auríferos.

El pasado 15 de enero, por ejemplo, cinco mineros ilegales que transportaban en un camión oro en bruto, desde Retamas a Trujillo, fueron asesinados por una gavilla de sicarios.

Para el abogado especializado en material ambiental César Ipenza, el aumento de la minería ilegal en La Libertad está directamente relacionado con los procesos de formalización truncos o ampliados, que el gobierno regional y nacional no han podido manejar hasta ahora.

La crítica situación en Pataz está vinculada con la criminalidad que registra hace varios años el cerro El Toro, en Huamachuco, sostuvo.

Los últimos estudios oficiales dan cuenta de que la minería ilegal deja un perjuicio anual en el Perú de US$1.000 millones y pérdidas en tributos de al menos US$305 millones.

(Fuente: PNP)
(Fuente: PNP)