En el 2019 se ha registrado una inversión ineficiente en la gestión pública frente a la prevención de desastres.
En el 2019 se ha registrado una inversión ineficiente en la gestión pública frente a la prevención de desastres.
Jorge Falen

Luego de dos semanas del inicio del verano, las lluvias y deslizamientos han ocasionado estragos al menos en 13 regiones del norte y el centro del país. El Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción de Riesgos de Desastres (Cenepred) estima que hay 1,3 millones de peruanos en riesgo “alto” y “muy alto” ante la ocurrencia de estos fenómenos.

La capacidad de las autoridades para ejecutar los gastos en –y que habrían ayudado a amortiguar el impacto de los desastres– no ha sido óptima. En el 2019, los tres niveles de gobierno (Ejecutivo, gobiernos regionales y municipalidades locales) invirtieron solo S/2.169 millones de S/3.220 millones disponibles para prevenir . Es decir, hasta finales de diciembre se ejecutó solo un 67,4% de los fondos.

Dicha partida presupuestaria (conocida como pliego 068) permite la planificación de acciones preventivas ante emergencias como las que se registraron en los últimos días a raíz de las lluvias o deslizamientos ocurridos en Piura, Áncash y otras regiones.

En detalle

El Gobierno Central –a través de los ministerios– tuvo el grado más alto de inversión en este rubro y alcanzó el 75,3%, según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). En contraste, las regiones y los municipios no gastaron lo suficiente y registraron una ejecución más baja, con cifras de 55% y 65%, respectivamente. Según la ley vigente, ambos son considerados actores de primer orden en el proceso de gestión de riesgos.

Las municipalidades provinciales de Áncash y Tumbes ejecutaron una menor proporción de su presupuesto del 2019 destinado a mejorar la atención de emergencias. Solo lograron gastar en promedio el 50% y 31% de este pliego, la cifra más baja del país.

En el caso de los gobiernos regionales, los niveles más bajos los tienen Ica (51,3%), Piura (40,5%), Lambayeque (36,1%) y Tumbes (23,1%). Estas regiones concentraron las localidades más afectadas por las lluvias y deslizamientos durante El Niño costero del 2017. En tanto, la Municipalidad de Lima gastó el 70% de sus fondos. El porcentaje de gasto considerado aceptable por el MEF es de 85%.

Los factores

¿Qué explica el bajo avance de las regiones y municipios para afrontar eventos naturales? Para Mary Mollo, especialista en gestión de riesgo de desastres de la Universidad ESAN, uno de los problemas radica en las limitadas capacidades de operación de las autoridades subnacionales, quienes, pese a que cumplieron un año en el cargo, carecen de personal calificado en gestión de riesgos. A esto se añade temas de largo plazo como la ausencia de planes de ordenamiento territorial o el clima de inestabilidad política vivida el año pasado.

“El sentido de urgencia es bastante retardado porque no miramos el ciclo anual del clima. Solo cuando tenemos el problema encima actuamos para poder resolver la emergencia, no hay perspectiva. Tampoco hay articulación entre los tres niveles de gobierno porque no se han definido las competencias que corresponden a un proceso de reconstrucción”, explica.

La especialista añade que los presupuestos del pliego 068 y otros rubros se transfieren de manera efectiva después del segundo trimestre, lo cual demora el gasto.

“El país tiene que modificar el calendario de ejecución presupuestal y dejar de tener ese período ‘muerto’ entre enero y marzo, donde ninguno de los tres niveles de gobierno dispone de grandes montos para invertir”, dice Mollo.

Según Mesías Guevara, gobernador de Cajamarca y presidente de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR), pese a que se ha trabajado de forma coordinada con los distintos ámbitos de gobierno en labores de prevención, hubo algunos distritos que no han tenido información sobre la parte normativa del pliego 068.

Además, explicó que algunas de las nuevas autoridades en municipalidades y regiones encontraron proyectos de inversión en este rubro con expedientes técnicos mal elaborados, lo que demoró su ejecución. “En Cajamarca estamos evaluando lo que viene ocurriendo en las provincias de Jaén, San Ignacio, Cutervo, Chota y Cajabamba. El jueves y viernes tendremos reuniones con el ministro de Defensa para ver la declaratoria de emergencia”, explica.

Más recursos

Este año, el Ejecutivo aumentará la inversión en la gestión de riesgo de desastres en comparación con períodos anteriores. Según el presupuesto 2020, aprobado a finales de noviembre, se dará S/2.314 millones, cifra superior en 70% respecto de lo entregado a inicios del 2019 (S/1.341 millones). La mayor parte de los fondos serán administrados por el Gobierno Central (S/1.643 millones), seguido de las regiones (S/446 millones) y los municipios (S/225 millones).

La inversión de los tres niveles de gobierno se concentrará en las zonas expuestas a mayores lluvias e inundaciones durante el verano. La lista es encabezada por las regiones Lima (S/1.276 millones), Ica (S/190 millones), Piura (S/155 millones), Tumbes (S/122 millones) y Áncash (S/67 millones).

Entrevista

Entrevista a Wladimiro Giovannini, jefe del Cenepred.


¿Qué acciones deben tomar las autoridades ante el inicio de las lluvias?

En este momento, tienen que destinar sus recursos a prepararse, a revisar y a poner a punto la maquinaria con que cuentan para que las emergencias no los afecten. Ahora estamos en pleno periodo de lluvias.


¿Cómo los ayudaría una eventual declaratoria de emergencia?

Este mecanismo, más que aumentar recursos, da cierta flexibilidad para invertirlos. Pero las autoridades que no están en zonas declaradas en emergencia también pueden usar hasta el 10% de sus presupuestos para preparación.


¿Por qué todos los años se observan daños por lluvias en las mismas zonas?

La prevención y gestión de riesgos es un tema no muy visible. Puede ser por desconocimiento [de las autoridades], pero el sistema de gestión de riesgo de desastres está vigente desde el 2011 y tanto el Cenepred como el Indeci nos hemos ocupado para que estas lo conozcan.


¿Qué herramientas ayudan a reducir riesgos?

Están los planes de prevención y reducción de riesgo de desastres, que deben ser elaborados por autoridades de los tres niveles de gobierno. Sin embargo, no llegamos a una cobertura ni del 10%.