Varios caseríos en la región Piura continúan aislados debido a la activación de quebradas y aumento de caudales de ríos tras las fuertes lluvias registradas el último fin de semana.









Este domingo la crecida del río Yapatera, en el distrito de Chulucanas, en la provincia de Morropón, generó el aislamiento de cuatro localidades: Batanes, San Pedro, Talandracas y San Jorge de Frías.

La municipalidad distrital prohibió el tránsito peatonal y vehicular, por lo que decenas de pobladores se ven obligados a cruzar en botes y cámaras de llanta, arriesgando sus vidas.

Otros caseríos como La Bocana, Nuevo Progreso y Piura La Vieja también se encuentran incomunicados por la crecida de los ríos Charanal y Ñácara, también en Chulucanas. La población exige la construcción de puentes para evitar el aislamiento.

“Cada vez que crecen estos ríos, los productos de primera necesidad suben de precio y el transporte también aumenta su costo, necesitamos puentes con urgencia”, dijo el morador Oswaldo Vega, del centro poblado San Pedro.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) reportó una lluvia 23 mm el sábado en Chulucanas. Otros registros fueron: Santo Domingo (23,6 mm), Huarmaca (10,5 mm), Lancones (9,8 mm) y Tambogrande (21,5 mm).

En este último distrito la población del centro poblado Malingas sigue aislada por el fuerte caudal de la quebrada San Francisco, activada la semana pasada. Allí una persona falleció y dos vehículos cayeron al intentar cruzar. La alcaldesa delegada, María García, manifestó que los dos camiones portatropa asignados por el Ejército para el traslado de pobladores ya no pueden cruzar, pues el caudal ha crecido y es cada vez más fuerte.

El Gobierno Regional de Piura entregó, en calidad de préstamo, dos botes inflables a las municipalidades distritales de Tambogrande y El Tallán, para el traslado de la población aislada. Además, el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) distribuyó kits de ayuda humanitaria a las familias afectadas y damnificadas por las lluvias.