Hace unos días se confirmó que, desde diciembre, exportará totora del hacia Holanda, lo que beneficiará a los habitantes de las islas de los uros. Este proyecto, respaldado por la Reserva Nacional del Titicaca, busca ampliar el mercado para esta planta usada artesanalmente en el Perú. 

El Comercio llegó hasta el pueblo de Chimú, a orillas del Titicaca. Este es uno de los más tradicionales al sur de Puno, cuya subsistencia depende exclusivamente de la artesanía con totora. Ellos comercializan sus trabajos con los uros y en el mismo Puno.

Chimú, situada a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, en la vía Desaguadero-Puno, muy cerca de la frontera con Bolivia, está integrada aproximadamente por 300 familias aimaras. Ellas trabajan a diario por preservar el uso de la totora, como parte de su cultura heredada a través de generaciones.

Los chimúes realizan desde pequeñas artesanías hasta embarcaciones de totora. La fabricación de estas naves puede demorar entre cuatro y cinco días, las cuales les sirven como medio de transporte en el lago. 

Hace cuatro meses construyeron dos pequeñas islas flotantes frente a su pueblo, donde ofrecen artesanías a los turistas que viajan para conocer las islas de los uros y de Taquile.

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