Tumbes: Gerardo Viñas y un manual para burlar la justicia
Tumbes: Gerardo Viñas y un manual para burlar la justicia

En un reciente video que circula por las redes sociales, el ex gobernador regional de aprovechó la cercanía del Día del Trabajo y del Día de la Madre para mandar un saludo a “la gente linda y bella” que lo apoyó. 

Pudo haber aprovechado otra fecha importante en su calendario personal: el 2 de junio cumplirá dos años prófugo. Actualmente, pesan sobre él un mandato de prisión preventiva por siete meses, así como una orden de captura internacional. Viñas integra la lista de los delincuentes más buscados del país, presentada en marzo por el Ministerio del Interior, y se ofrecen S/100 mil por información que ayude a capturarlo. 

“Me voy a poner a derecho porque creo en la justicia. No voy a evadir porque soy inocente”, dice en el video. En las imágenes –no sabemos si fue grabado recientemente, hay quienes aseguran que es del 2015– aparece con un aspecto físico distinto: se lo ve rejuvenecido y más flaco. Nada mal para alguien que lleva casi 24 meses huyendo. La pregunta es cómo.

–Alguien lo cuida–
“El video es una sacada de lengua a la policía, una falta de respeto al pueblo”, opina el actual gobernador de Tumbes, Ricardo Flores Dioses. 

¿Cómo ha podido Viñas pasar tanto tiempo escondido, en una región tan pequeña? El jefe de la Región Policial de Tumbes, general PNP William Montenegro, ensaya una respuesta: “Sabemos que Viñas tiene muchos aliados en diferentes estamentos, y la policía no es ajena a ellos”. Agentes de inteligencia aseguran que el ex gobernador tendría desplazamientos regulares entre Matapalo (Tumbes) y Arenillas (Ecuador), protegido por un grupo de delincuentes e incluso de malos policías, quienes reciben cupos mensuales.

En algunas ocasiones, su familia ha ido a su encuentro. En noviembre del 2015, Edith Viñas Benner, su hija, fue detenida en el Centro Binacional de Atención Fronteriza de Zarumilla. La joven pretendía cruzar la frontera e ingresar a Ecuador con una identidad falsa. Luego se supo que varios familiares pretendían hacer lo mismo. 

Semanas después, en diciembre, un grupo selecto de policías estuvo a punto de capturarlo en el sector conocido como El Mono, en Matapalo. La operación se filtró a través de agentes presumiblemente del entorno de Viñas, y se frustró la operación. Durante el intento de captura hubo un intercambio de disparos entre su cuerpo de seguridad y los policías.

Estos dos años de escapes constantes han dejado preguntas sin respuesta. Por ejemplo, no se sabe quién asesinó a sus dos guardaespaldas y muy cercanos colaboradores, Medardo Carrasco Guerrero (febrero del 2013) y Jorge Luis Carrillo Castillo (julio del 2014).

–La red–
Los policías que lo buscan no han dejado de seguir sus pasos y continúan recogiendo información que pueda llevarlos hacia su captura. Se sabe, entre otras cosas, que Viñas sufre depresión, diabetes y psoriasis, y que personas de su círculo íntimo lo abastecen de medicamentos desde Tumbes.

Se sabe también que la red de corrupción que logró tejer en el Gobierno Regional de Tumbes no ha desaparecido. El mes pasado, por ejemplo, se reportó un extraño robo en la oficina de Presupuesto de esta entidad. De allí extrajeron un disco duro que contenía información vinculada a unas obras licitadas durante la gestión de Viñas. 

Hace unas semanas, además, intentaron sustraer información valiosa de la oficina de la vicepresidencia regional. Fuentes del gobierno regional aseguran que hay alguien intentando eliminar las pruebas que podrían inculparlo en delitos por los que es investigado. 

El gobernador Ricardo Flores dijo hace unos días que “aún quedan rezagos, malos elementos que todavía están allí, aislados, pero los estamos extirpando”.

Pero Viñas sigue confiando en su suerte. “El Poder Judicial va a absolverme porque no tengo nada que temer, y soy inocente”, dice en el video filmado en alguno de sus escondites.