Magistrado Luis Jara habría dirigido organización hace más de un año. Ayer fue detenido en Ucayali. (Foto: Hugo Enrique Alejos)
Magistrado Luis Jara habría dirigido organización hace más de un año. Ayer fue detenido en Ucayali. (Foto: Hugo Enrique Alejos)
Enrique Vera

El pasado 25 de setiembre, más de 700 postulantes que buscaban acceder a 19 plazas en el Distrito Fiscal de Ucayali, mediante el Concurso Público de Méritos 024-2019, se quedaron sin rendir el examen de conocimientos en la Universidad Nacional Intercultural de la Amazonía, ubicada en Pucallpa.

Antes del inicio de la evaluación, el examen empezó a circular entre los aspirantes, vía mensajes de WhatsApp. Y con ello, el rumor de que varios tenían la prueba semanas atrás. La Fiscalía de Prevención del Delito advirtió la irregularidad del proceso y el concurso tuvo que ser suspendido.

Las primeras versiones daban cuenta de una red dirigida por altas autoridades fiscales de Ucayali que entregaban puestos a cambio de fuertes sumas de dinero. Todo se movía en el ámbito de la sospecha y las hipótesis; sin embargo, aquel examen filtrado sería el hilo conductor para que, cinco meses después, quede al descubierto una organización criminal que traficaba con el otorgamiento de cargos en el Distrito Fiscal de Ucayali.

Los testimonios de varios colaboradores eficaces y algunos postulantes que habían realizado los pagos fueron sustanciales para el desarrollo de las investigaciones.

Personal de la Segunda Fiscalía Suprema Especializada en Delitos de Funcionarios Públicos con agentes de la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad (Diviac) de la policía capturaron ayer, en la madrugada, a cinco integrantes de la mafia denominada Los Patrones de Ucayali, entre ellos al presidente de la junta de fiscales superiores de esa región, Luis Alberto Jara Ramírez, quien habría sido el cabecilla de la organización criminal.

Con Jara cayeron el fiscal adjunto Juan Miguel Astete Verde y las asistentes Jinna Priscila Panduro Hidalgo, Maileny Lane Tenazoa Ruiz y Anita Aliaga Tafur. En la megaoperación, las autoridades allanaron diez inmuebles en Ucayali y dos en Lima. Allí decomisaron computadoras, memorias USB y cientos de hojas de vida de aspirantes a los puestos de asistentes en función fiscal y fiscales provisionales, entre otros documentos.

Los cinco detenidos conformarían solo el engranaje principal de una amplia red de venta de cupos laborales. La fiscalía estima que puede haber más capturas relacionadas con el caso; por ahora tiene 15 días para presentar al Poder Judicial las medidas cautelares y formalizar la acción penal.

—Modalidades—

Las pesquisas a cargo de la fiscal suprema Bersabeth Revilla determinaron que en el primer peldaño de la mafia estaban las asistentes. La magistrada informó a El Comercio que ellas tenían el rol de ofrecer las plazas vacantes y pedir a los postulantes los montos que correspondían para obtener los exámenes, según el cargo que buscaban. Luego entregaban el dinero a Jara y este las retribuía con un pago.

Juan Carlos Astete, mano derecha de Jara, habría sido el encargado de preparar las pruebas de postulación y venderlas. Solo por los cobros hechos en el proceso trunco de setiembre pasado, la red se hizo de unos S/40 mil.

Sin embargo, la venta de exámenes no era la única modalidad con la que actuaba la mafia. También estaban los cobros por suplencia, es decir, para el ingreso a plazas que iban dejando libres algunos trabajadores. Otros métodos ilícitos que aplicaba la red eran los cobros a quienes querían laborar en el Distrito Fiscal de Ucayali bajo el régimen de contrato administrativo de servicios (CAS) y a quienes buscaban designaciones como fiscales provisionales.

Cabecilla

  • Investigado: El fiscal Luis Jara estaba investigado desde setiembre pasado, tras filtrarse un examen para plazas en el Distrito Fiscal de Ucayali.
  • Detención: Durante sus primeras horas de arresto, Luis Jara se ha mantenido en silencio. Tiene 15 días para declarar.
  • Antecedente: En el 2015, Jara fue cuestionado por liberar al presunto asesino del dirigente asháninka Edwin Chota.

La organización estuvo operando desde hace, al menos, un año y dos meses, es decir, el tiempo en que Luis Alberto Jara asumió la presidencia de la junta de fiscales.

“Es posible que hayan operado antes con mayor sutileza. Lo de ahora ha sido burdo y pudimos detectarlo”, manifestó.

La policía comunicó que el patrimonio que amasaron Los Patrones de Ucayali será establecido con la inspección de los documentos y el material digital incautado. Por ahora, la PNP ha encontrado en poder de la mafia solo S/4.200 en dinero en efectivo y joyas de valor.

Con la participación de colaboradores eficaces en la investigación, las autoridades prevén, además, detectar a quienes accedieron a distintos puestos en el Ministerio Público de Ucayali luego de abonar los montos que solicitaba el grupo delictivo.

Según la fiscal Revilla, el objetivo puntual es acabar con todas las mafias que aún quedan en este distrito fiscal. Una de las medidas es la reestructuración integral en cuanto a los nombramientos de personal, que antes recaían enteramente en el presidente de la junta de fiscales.