Salvador del Solar expuso el Plan Nacional por la Infancia en el Congreso de la República. (Foto: Violeta Ayasta / GEC)
Salvador del Solar expuso el Plan Nacional por la Infancia en el Congreso de la República. (Foto: Violeta Ayasta / GEC)
Diana Seminario

Analista política

El primer ministro ha estado particularmente locuaz en los últimos días, y hemos visto en él una actitud confrontacional poco conocida, que no tendría nada de raro si es que no basara muchas de sus afirmaciones en premisas equivocadas.

Levanta la voz, pone particular acento en las frases que quiere destacar, no en vano es actor. Intenta comunicar, pero se queda en el discurso y las frases para la tribuna.

Durante una entrevista con la periodista Mávila Huertas defendió el en el currículo educativo y ensalzó a la ministra de Educación, Flor Pablo, que, según él, solo cometió un error con los textos escolares.

“¿Queremos ser un país que no da igualdad de oportunidades a hombres y a mujeres?, dijo. Además se preguntó si queremos seguir “satanizando” el enfoque de género.

No confunda, primer ministro. Una cosa es la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, a la que nadie se opone, y otra muy distinta es el enfoque de género en la educación, donde se le dice a un niño o niña de entre 12 y 13 años con lujo de detalles cómo obtener el máximo placer sexual, entre otras cosas.

En la misma entrevista, Del Solar señala: “Hay fuerzas que nos quieren llevar al atraso, que nos quieren estancar […] Estamos de lado de un Perú de conservadurismo extremo, donde las mujeres solo pueden vestirse de rosado y no pueden aspirar a ser pilotos y no pueden aspirar a ser ministras”.

(Una nota personal: de niña nunca me vestí de rosado y de adulta no es mi color favorito. Mis padres se esforzaron por educar a sus seis hijas para que aspiren a ser lo que quisieran. Y sí, tengo la etiqueta de conservadora en la frente).

¿Esas fuerzas que considera que quieren llevar al país al atraso son los padres de familia? El primer ministro no solo debe tratar con respeto a los padres que reclaman por la educación de sus hijos, sino que ha de saber que es su derecho. Capítulo II, artículo 13 de la Constitución:

“Los padres de familia tienen el deber de educar a sus hijos y el derecho de escoger los centros de educación y de participar en el proceso educativo”.Del Solar también se refirió al aborto. “Esa es una discusión que puede tener perfectamente el Parlamento. […] Legalmente veremos en qué punto de la historia llegaremos ahí”.

Una pena que el primer ministro ignore la Constitución. Capítulo 2: “El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece”. Del Solar puede estar a favor o en contra del aborto como ciudadano, pero siendo primer ministro debe tener claro que estos comentarios ya no son solo la opinión de un actor o líder de opinión, sino que representan al Gobierno del que es parte.

Le dejamos otro artículo de la Constitución, esta vez sobre las atribuciones del presidente del Consejo de Ministros. Art. 123: “Ser, después del presidente de la República, el portavoz autorizado del Gobierno”.

El primer ministro del Solar resulta ser un ejemplo claro de cómo cuando la agenda personal o las convicciones ideológicas se ponen por encima del bien común e incluso de la propia Constitución se termina siendo un primer ministro que se coloca muy lejos de ser un estadista.