El grupo es presidido, en segundo periodo consecutivo, por la fujimorista Rosa Bartra. (Foto: Renzo Salazar/ El Comercio)
El grupo es presidido, en segundo periodo consecutivo, por la fujimorista Rosa Bartra. (Foto: Renzo Salazar/ El Comercio)
Martin Hidalgo Bustamante

Jefe de la Unidad de Periodismo de Datos

martin.hidalgo@comercio.com.pe

La del Congreso archivó el proyecto de adelanto de elecciones y así confirmó que se ha constituido como el máximo bastión de para bloquear al Poder Ejecutivo. El gobierno ha tenido que recurrir a cuestiones de confianza para poder hacerle frente al grupo de trabajo.

Constitución es -junto a la Comisión de Presupuesto- el grupo de trabajo más importante a nivel legislativo, pues se encarga de analizar las reformas constitucionales. A diferencia de quinquenios anteriores, la presidencia de esta instancia estuvo en manos de la mayoría opositora. Es, desde este espacio, que Fuerza Popular logró bloquear las reformas del gobierno.

-Bloqueo, bloqueo-

La primera vez que se puso a prueba la resistencia de la Comisión de Constitución en este gobierno, fue cuando el presidente presentó en el 2018 su primer paquete de reforma política y de justicia que incluía la bicameralidad.

Ante la demora del grupo presidido por Rosa Bartra en el estudio de las iniciativas, el gobierno de Martín Vizcarra presentó una cuestión de confianza para que cuatro de las iniciativas pasen a referéndum. Las iniciativas comprendidas fueron bicameralidad, financiamiento de organizaciones políticas, la prohibición de la reelección congresal y la reforma del Consejo Nacional de la Magistratura.

Los proyectos se aprobaron en Constitución gracias a la presión de dicha cuestión de confianza y casi al plazo límite propuesto por el gobierno para llegar al referéndum de diciembre. Pero Constitución quiso sacarle la vuelta al gobierno e introdujo una serie de modificaciones al texto de bicameralidad, referidas al uso de cuestiones de confianza.

Lo que buscaban estos cambios era introducir en la Constitución unas modificaciones que ya habían aprobado a nivel de su reglamento, mediante las cuales se limitaba el uso de la cuestión de confianza al gobierno y elevaba la valla para poder cerrar el Congreso. Esto pese a que el cambio que aprobaron en su reglamento -también desde Constitución- fue objetado por el Tribunal Constitucional.

Las modificaciones fueron alertadas a tiempo por el presidente Martín Vizcarra y el Ejecutivo inició una campaña en contra del proyecto de bicameralidad aprobado por el Congreso.

La campaña tuvo éxito y en el referéndum la mayoría de la población votó por el “No”.

El segundo paquete de reforma del Ejecutivo se presentó este año, producto del trabajo de una comisión especializada convocada por el presidente Vizcarra. Fueron 10 iniciativas que, al igual que en el primer paquete, encontraron resistencia y retrasos en la Comisión de Constitución.

El presidente Martín Vizcarra volvió a recurrir a una cuestión de confianza para lograr la aprobación de seis iniciativas. Se lograron, pero nuevamente bajo una serie de modificaciones.

Bancadas rechazaron la forma en la que Rosa Bartra lideró la sesión. (Foto: Lino Chipana / GEC)
Bancadas rechazaron la forma en la que Rosa Bartra lideró la sesión. (Foto: Lino Chipana / GEC)

-Impulso archivador-

La mayor prueba de la resistencia de Constitución en el segundo paquete de reformas fue el archivamiento del proyecto que planteaba cambios en la inmunidad parlamentaria. El gobierno proponía que la facultad para levantar el fuero de los legisladores pasara a manos de la Corte Suprema.

El equipo técnico de Rosa Bartra rechazó la propuesta del Poder Ejecutivo y elaboró un predictamen donde establecía un plazo máximo de 30 días para que el Parlamento se pronuncie por un pedido de levantamiento de inmunidad de arresto. Aun así, el texto fue archivado con los votos de Fuerza Popular, Apra, Acción Popular y Alianza para el Progreso. Tras el archivo, el Ejecutivo planteó un nuevo proyecto de ley, el cual fue aprobado, pero nuevamente con modificaciones de Constitución a la medida del Congreso.

Una fórmula parecida es la que sucedió ahora con el proyecto del adelanto de elecciones, salvo que el equipo técnico de Bartra presentó un predictamen que directamente planteaba el archivamiento del proyecto. La propuesta fue aprobada con los votos de Fuerza Popular, Apra, Alianza para el Progreso, y sus nuevos aliados de Cambio 21, Acción Republicana y Contigo.

En esta ocasión queda pendiente la reacción que tendrá el Poder Ejecutivo, pues el primer ministro Salvador del Solar solo indicó que “el gobierno no se quedará de brazos cruzados”, pero no especificó si recurrirá nuevamente a una cuestión de confianza, presentará una nueva iniciativa o iniciará la recolección de firmas ciudadanas para forzar un referéndum a través del Jurado Nacional de elecciones.