Ministra de Educación Flor Pablo
Ministra de Educación Flor Pablo
Sebastian Ortiz Martínez

La ministra de Educación, Flor Pablo Medina, cuestiona que el Parlamento solicite facultades para investigar nuevamente a la Sunedu, porque esa “no es una expresión de la mejor voluntad para trabajar”. Agrega que si un sector del Congreso pretende tumbarse a esta institución, no tendrá éxito.

— El presidente Martín Vizcarra se reunió esta semana con el titular del Congreso para abordar el proyecto sobre adelanto de elecciones. El congresista Pedro Olaechea lo exhortó a no alejarse de la agenda consensuada. ¿El parlamentario tiene la capacidad de comprometer al Legislativo en este punto? Como Ejecutivo hemos planteado una propuesta y es salir de una crisis, de la tensión, del entrampamiento. El Congreso tiene la potestad de evaluarlo y ahí se están dando todas las negociaciones. Esperamos que nos den una pronta respuesta porque los plazos van corriendo. Y, bueno, el presidente del Congreso tiene un rol fundamental: es quien lidera y tiene que generar un nivel de consenso. Estamos a la expectativa. El planteamiento del Ejecutivo es adelantar las elecciones, no cerrar el Congreso o una situación similar; resolver esta crisis por la vía democrática.

— ¿Cómo ha interpretado el Ejecutivo que la Comisión de Fiscalización haya iniciado investigación por los proyectos Chinchero y Conirsa, dos casos que apuntan al presidente Vizcarra? ¿Esto marca un punto de quiebre? Toda la situación de esta semana le da más sentido a la propuesta del Ejecutivo. No estamos en una situación en la que haya gestos que expresen una voluntad [del Parlamento] de construir juntos, más bien hemos llegado a un nivel de polarización en el cual la salida que ofrecemos se hace pensando en el país. Adelantemos las elecciones, salgamos de esta situación, yo creo que eso es lo más saludable […]. Esperamos que pueda haber una respuesta del Congreso.

— En el 2000, tras la caída de Alberto Fujimori, la transición se produjo por un acuerdo entre todas las fuerzas políticas. Pero en la actualidad, el Ejecutivo y el Congreso tienen posiciones discordantes. ¿Cuál es la salida a este entrampamiento? Esperemos cómo se dan esta semana los acuerdos. Al interior del propio Congreso como que todo está muy dividido, están planteando situaciones distintas. La situación ahorita es tensa, cada uno tiene una posición. Se debe llegar a un acuerdo, hemos llegado a una situación límite. Por ejemplo, lo primero que hace la Comisión de Educación es pedir facultades para investigar a la Sunedu, esa no es una expresión de la mejor voluntad para trabajar juntos […]. Lo que estamos planteando como Ejecutivo, en el marco de la Constitución, es volver a darle la oportunidad a la ciudadanía de elegir a sus autoridades. Y esperamos que con la lección aprendida de lo que tenemos ahora en términos de composición del Congreso, de lo que hemos pasado como país, podamos elegir mejor.

— Por ejemplo, ¿el Ejecutivo aceptaría ir a elecciones en el 2020 pero con bicameralidad, que permita que los actuales congresistas postulen a la Cámara de Senadores? Ese es un tema que puede aparecer en el marco de un acuerdo en el que se pueda decir “sí, adelantamos las elecciones, pero entonces vamos a negociar algunos elementos adicionales”. En ese punto todavía no estamos.

— ¿No cierra esa posibilidad, entonces? No se cierra. Incluso, la propuesta de las dos cámaras fue en algún momento hecha por el propio Ejecutivo, solo que luego vino toda una distorsión de los planteamientos que obligaron a decir que mantengamos una sola cámara. Pero creo que se puede llegar a un nivel de conversación sobre ello y un acuerdo. Estamos en un momento muy tenso, de mucha crispación política y confío en que en los siguientes días, de manera madura aunque no creo que serena, podamos encontrar una salida.

— Desde Fuerza Popular consideran que el presidente Vizcarra debe renunciar, convencer a su vicepresidenta Mercedes Araoz que haga lo mismo y que sea Olaechea el que llame a elecciones. ¿Este escenario se analizó en el Consejo de Ministros? Lo que hemos analizado es la propuesta que hemos presentado. Estamos a la expectativa de la discusión en el Congreso, no hemos discutido otro escenario.

Polémica por la Sunedu — La Comisión de Educación aprobó investigar, por segunda vez en este gobierno, a la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu)… Esta es una expresión propia del momento en el que estamos. Nosotros tenemos con la Sunedu un trabajo de aseguramiento de la calidad de las universidades, que se optó hace algún tiempo con la aprobación de la Ley Universitaria. Hay 80 universidades licenciadas, tenemos un plazo hasta diciembre para licenciar a las que faltan y esa es la prioridad. Entonces, pedir ahora facultades investigadoras para hechos que fueron investigados en su momento, que no tuvo ninguna conclusión, es distraer.

— ¿En el Congreso hay una finalidad de ponerle piedras en el camino a la Sunedu? Por lo menos pretenden distraer la concentración de la institución. El Congreso tiene facultades para investigar, pero creo que también hay que modular ante qué situaciones las pide. Si son hechos como estos, de saber cuál es la planilla de los trabajadores de la Sunedu, cuánto ganan, cuál es su perfil, los puntos que han estipulado no ameritan una comisión investigadora. Lo que amerita es citar al superintendente de la Sunedu y pedirle la información. Pedir facultades para investigar lo que hace es generar nuevamente una situación de tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo, distrae la atención de una institución que está 100% embarcada en [concluir] el [proceso de] licenciamiento al 2019.

— ¿La insistencia de algunos parlamentarios en fiscalizar a la Sunedu tiene motivación en la relación que estos tienen con algunas universidades que no han logrado su licenciamiento o que han recibido sanciones? Para todos es conocido que hay varios congresistas que tienen vinculación con determinadas universidades que no han sido licenciadas o que han recibido sanciones, como señalas, y los intereses se mezclan y se termina confundiendo cuál es la finalidad del Congreso. La finalidad del Congreso no es perseguir los intereses privados de las universidades que no se han licenciado o que tienen denuncias, sino defender la calidad educativa universitaria. Espero que cuando pase a votación en el pleno, [este pedido para investigar a la Sunedu] no prospere, no amerita. Lo que va a generar [una investigación] es retraso a los cronogramas de licenciamiento.

— ¿Un sector del Congreso, entre ellos Fuerza Popular y el Apra, tiene como objetivo tumbar a la Sunedu? La Sunedu ha ganado una credibilidad producto del trabajo técnico que viene haciendo. Si esa es la intención [tumbar a la Sunedu], no creo que prospere. Más de 80 universidades licenciadas pueden dar fe del trabajo [de esta institución]. Lo que evidencia la denegatoria de licenciamiento es que muchos jóvenes han sido estafados todo este tiempo, que han pagado a universidades que no cumplen con las condiciones básicas de calidad.

— ¿Cuáles son las mejoras que se deben hacer a la Sunedu, desde su perspectiva? Hay varios [puntos] y lo hemos conversado con el superintendente. Él está implementando un proceso de modernización de los procedimientos, hacer los trámites con un componente mayor de digitalización, de informatización y de usar la tecnología para muchos de los procedimientos. En la primera etapa hubo mucho de la cultura del papel, eso ha generado un poco de fastidio evidentemente. La Sunedu es una institución joven, ahorita están implementando una serie de mejoras y vamos a simplificar los procesos.

— El Tribunal Constitucional y el Poder Judicial ya han reafirmado que el enfoque de género en la educación es constitucional. ¿La elección de Tamar Arimborgo como presidenta de la Comisión de Educación representa algún riesgo de injerencia? Estamos en otro momento ya, el enfoque de género ha tenido un momento sumamente tenso porque nos plantea un cambio de paradigma. Ha entrado a cuestionar y a poner sobre la agenda que tenemos que hacer una educación libre de estereotipos y que se respete todas las diversidades. Y por ahí ha venido un grupo de ciudadanos que ha querido mal informar a los padres de familia diciendo que el enfoque de género iba a ‘homosexualizar [a sus hijos]’ y en realidad lo que ocultaban detrás era una homofobia. El enfoque de género lo que plantea es “respetemos a todos”. No vamos a discutir cuál es el origen de la homosexualidad, pero si llega un estudiante homosexual a nuestras escuelas, se le respeta, valora y aprecia así como lo hacemos con los niños y adolescentes en todas sus diversidades. Hemos pasado ya un momento, por lo menos el del temor. Recuerdo mucho cuando me decían que con el enfoque de género se va a ‘homosexualizar’. Y yo les pedía que me digan un colegio donde ocurra eso, que me digan un solo colegio donde se ‘homosexualiza’ con el enfoque de género. Y la verdad, no hay, porque eso no existe. Eso es parte de las imágenes que crean para atemorizar a la gente y generar una tensión entre Estado y los padres de familia.

— ¿Y la congresista Arimborgo al frente de la Comisión de Educación representa algún riesgo? El miércoles me he reunido con la presidenta de la Comisión de Educación, la invité y ella accedió, lo cual es absolutamente importante. Creo que por lo menos tiene la intención de conversar. Le he planteado 14 temas de agenda legislativa y me ha dicho que los va a revisar. No hemos llegado a hablar del tema de género, pero sí le dije que la implementación en el currículo va. Hemos acordado que la discusión va a ser técnica y guardando siempre el respeto. Ya sabemos cuáles son sus apreciaciones sobre este tema. Pero la legitimidad y la legalidad del enfoque de género en el currículo supera lo que uno, dos o más congresistas puedan pensar al respecto, si les parecer adecuado o no, porque es una política pública que está por encima de las opiniones de unos cuantos.

— ¿La designación de Arimborgo es un guiño a Con mis hijos no te metas? ¿Confirma la alianza de Fuerza Popular con este colectivo conservador? Bueno que este grupo conservador tiene una representación en el Congreso es evidente. Hay varios congresistas que han tenido un rol de mediación con las posiciones de estos grupos. Y, según las últimas encuestas, el 70% considera que la congresista Arimborgo no debiera estar en la presidencia de la Comisión de Educación justamente porque da la señala de ser una concesión [a este colectivo].

— ¿Usted es parte de ese 70% que menciona? Sabiendo lo que piensa la señora Tamar Arimborgo respecto a los temas de género, por lo menos en la reunión [que tuvimos] ha tratado de hacer el esfuerzo de ponerse en la posición que le toca como presidenta de la Comisión de Educación. Todos tenemos nuestras creencias, pero cuando uno asume un cargo público se pone a la altura de este. Espero que ella se ponga a la altura de lo que significa ser presidenta de la Comisión de Educación y vele por los intereses de todos y los intereses particulares queden efectivamente fuera de ese ámbito.

— Usted indicó que le entregó 14 proyectos de ley a la congresista Arimborgo. ¿Cuáles son los que destacan? ¿Por qué? Hay un paquete de normas vinculado al tema docente. Por ejemplo, los maestros en el sector cuando cumplen 65 años ese mismo día tienen que irse, tú cumples 65 años el 20 de setiembre y ese día te llega tu carta y te tienes que ir, se cesa, es el día más triste [para un maestro]. Hemos querido dejar que termine el año escolar, por lo que significa, no es cualquier profesión, es una profesión que genera un vínculo, pero significa una modificación en la ley de reforma, no es una tema de un decreto supremo. Esto le conté a Tamar Arimborgo y me dijo que eso lo podía tramitar la comisión, ha mostrado su disposición. También queremos crear una defensoría del docente. Y en las escuelas pequeñas de la zona rural a un maestro también se le encarga ser director, quisiéramos generar un mínimo de escala, cuatro o cinco escuelas y nombrar a un director que las coordine a todas. Otra iniciativa es que establecer que los maestros destacados acompañen a otros profesores, que los asesoren, pero no tenemos la forma de pagarle una asignación especial.

— La congresista Sonia Echevarría presentó un proyecto que, de ser aprobado, le permitirá a los padres de familia tener la prerrogativa de “vigilar que los contenidos” de los materiales educativos, entre ellos los libros, “sean adecuados al interés superior del niño y el adolescente”. ¿Esta iniciativa constituye un peligro para la política educativa? Claro que es un peligro, quien se pone del lado de los niños es el Ministerio de Educación, es el órgano rector, los padres tienen un nivel de participación que se debe reforzar. Sin embargo, imagine si ahora lanzamos a consideración de los padres cuál es el texto que quieren usar. Un padre puede decir “yo no quiero que le enseñen [a mi hijo] tal contenido”, otro puede decir que “sí”. Y quién define qué es el interés superior del niño, pueden haber padres que creen que para que sus hijos aprendan se debe usar la violencia física. Entonces, ¿tengo que poner ese tipo de contenido avalando la violencia física para aprender cuando el Estado tiene que ponerse del lado del estudiante y defiende una educación cada vez más democrática?

— Este proyecto viene de la bancada de Acción República, una fuerza conservadora que integra Julio Rosas y otros parlamentarios. ¿Busca retirar el enfoque de género? Siempre habrá una intención y sabemos que hay congresistas que tienen una posición conservadora sobre este tema. Y como ya lo he señalado hemos aprendido a darnos cuenta de estas posiciones. Más allá de nuestras creencias, el Estado debe ponerse de lado del derecho de todos, acá no es qué cosa pienso yo como congresistas. Si el proyecto llega al Ministerio de Educación, definitivamente no va a tener un informe favorable, consideramos que contraviene el rol rector del ministerio y les da a los padres una función que no les corresponde. Los padres tienen la función de colaborar con la educación, esta se hace entre la familia y la escuela, pero no es definiendo los contenidos de los textos como los padres van a participar en hacer una mejor educación.

— ¿Cuáles son las medidas concretas que está tomando el Minedu para evitar que errores en los libros, como la publicación de un link a una página cubana sobre sexo anal, se repitan? Para comenzar nosotros hemos reconocido la existencia de estos links, se creó una comisión de alto nivel, que determinó que todo el texto se puede seguir usando borrando este link, lo que procedimos a realizar, se tachó, reconocimos el error y no hicimos cargo, porque este fue un libro que encontramos ya distribuido […] Lo que estamos haciendo es reestructurar el área de materiales, porque lamentablemente había muchas direcciones. Entonces, el cuidado en la calidad y en la edición no tenía una línea de producción, eso lo estamos mejorando. Y lo otro que estamos planteando es comprar los textos hechos, que son los libros que se compran para los colegios de alto rendimiento (COAR), textos que usan los colegios privados, los colegios de la élite.

— ¿En términos económicos sale a cuenta la compra? Estamos evaluando el tema de los costos, pero creemos que no va a haber un problema en ese sentido y que vamos a permitir, de alguna manera, democratizar la información, que los libros que reciben los estudiantes del COAR sean los mismos libros que reciben la escuela pública, porque los COAR también es escuela pública, que sean los mismos libros que reciben en el Roosevelt, en Markham, en el Trener o, por decir, cualquier otro colegio privado de buena calidad.

— Fuerza Popular también ha criticado que en los textos escolares se profundice más en los excesos del Estado que en las acciones terroristas de Sendero Luminoso y el MRTA. ¿El fujimorismo pretende reescribir la historia de los 90? El compromiso nuestro ha sido efectivamente seguir ampliando las fuentes, dando mayores opciones, pero no podemos hacer una historia al gusto de un grupo. La historia tiene varias formas de verla y para eso el Ministerio de Educación lo que hace es coger fuentes oficiales y con ellas cuenta una historia que también pone sobre la mesa las diferentes posiciones de los grupos y hace una narrativa. En este caso, como es una historia tan reciente nos cuesta procesar porque muchos [de los que la cuestionan] son actores también de los propios procesos y se ven en los fragmentos, en la historia que se cuenta. Sin embargo, no podemos, nuevamente, hacer que la historia se cuente como alguien quiere contarla. El Estado tiene que contarla en función a lo que está reconocido oficialmente: hay una cantidad de sentencias del TC, hay el informe de la CVR, hay fuentes oficiales que guían el actuar del Minedu. Tampoco el Ministerio de Educación de manera antojadiza pone un experto y hace la historia del Perú de ese tiempo. Creemos que esa observación fue sustentada y levantada en la época de la interpelación hace unos meses atrás.

— El presidente Martín Vizcarra en diferentes oportunidades ha señalado que el gobierno construirá 1.000 colegios este año. ¿Se están edificando desde cero o son obras de mantenimiento? ¿Cómo es la figura? Los 1.000 están compuestos por colegios que construye el gobierno central, los gobiernos regionales y las municipales con presupuesto que se le transfiere desde el Ministerio de Educación. Es decir, los construimos los tres niveles de gobierno con recursos del Minedu.

— Pero son colegios que se están iniciando desde cero o que tenía obras paralizadas y que se han retomado... Hay colegios que se están haciendo desde cero, hay colegios que han tenido cinco, ocho años paralizados y se han retomado, pero también se considera el nuevo modelo constructivo, o sea por ejemplo nosotros en la zona de la reconstrucción, nosotros hemos instalado más de 300 módulos.

— ¿Prefabricados o cómo? Cuando uno dice prefabricado suena a un colegio temporal. En realidad lo que nosotros hemos hecho son colegios con un nivel constructivo como las casas de Estados Unidos, que no son de fierro y cemento. Así hemos hecho muchos colegios en selva con el modelo Plan Selva que no sé si lo ubicas que son aulas climatizadas de madera donde les entregamos con el pararrayo, con el tanque de agua, pero no son escuelas de fierro y cemento nuevamente, repito. Igual hemos hechos con la reconstrucción con este mismo modelo. Igual estamos haciendo en las zonas de helada porque hay lugares donde la verdad lo mejor para el clima y para el tamaño del terreno y de la escuela es un colegio que tiene una duración igual de 25 a 30 años y viene con una garantía también del que construye los colegios en ese sentido. Entonces hay de los colegios de fierro y cemento, colegios que no quisiera llamar prefabricados porque se confunde. Estamos ahorita ya entregados, saneados, limpios con todos los papeles en cerca de 400 colegios, ya terminados.

— Según la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) y la Evaluación Muestral de Estudiantes (EM), realizadas en octubre y noviembre del 2018, solo el 37,8% de alumnos de segundo grado de primaria entienden cabalmente lo que leen, mientras que el 14,7% de ellos resuelven con éxito operaciones matemáticas. Ambas cifras representan los niveles más bajos observados en este nivel escolar de los últimos cuatro años. ¿Por qué este retroceso? En el 2009, uno de cada diez estudiantes comprendía lo que leía, llegamos a un momento en el que prácticamente cinco de cada diez, mire los resultados del 2015 [muestra tabla], y después fuimos bajando, pero luego hay una caída [fuerte] en el 2018, efectivamente. Igual ocurre en el caso de matemáticas y de manera más dramática cuando estuvimos en tres de cada diez. ¿Qué pasa? Recordemos el año 2017.

— Hubo una larga huelga de profesores. Sí, en el 2017 hubo una huelga. ¿En qué año estaban esos niños de segundo grado [evaluados en la ECE y EM]? En primer grado. Entonces, tuvimos el Fenómeno de El Niño costero, la huelga. ¿Y por qué no ocurrió lo mismo en otros grados? Porque es diferente. Cada uno puede ser sin pedagogo evaluar. Una cosa es estar en tercer o cuarto grado y otra es aparecerte en el primer grado y que ocurra que no hay clases, que venga el Fenómeno de El Niño, perdiste tu casa, todo lo que ocurrió en muchas zonas del país. Entonces, lo que tenemos en evidencia es que cuando hacemos la evaluación esos niños pasaron toda esa situación: una de pérdida de las horas efectivas de clase, de situaciones de emergencia terribles y de propiedad. Aquí sí hay elementos de factores asociados y lo hemos explicado. Es una muestra pero tiene representación nacional por lo cual se da esta baja radical, pero también hay otros elementos que suman a ello. Y aquí te quiero explicar qué cosa pasó. Por ejemplo, en el 2015 mira la cantidad de porcentaje de escuelas acompañadas con asesores, 57% de las escuelas de primaria. Hemos ido bajando. Mira los años 2018 y 2019. Mira cómo ha ido bajando. ¿Qué pasó aquí? Simplemente se cortó una estrategia muy grande para las escuelas urbanas, que fue el acompañamiento pedagógico. Se cortó el presupuesto y se cancelaron las estrategias. […] En el 2020 parte de ese incremento de presupuesto que nos ha dado el MEF es para volver a la atención en primaria del año 2018. O sea, esto ha perdido el país en este tiempo con todos los cambios de ministros. Soy la quinta ministra de este gobierno. Esta baja de resultados también obedecen a los factores que te he dicho, y esto expresa efectivamente todo el desconcierto, desorden e inestabilidad en el institución.