Hay que agradecer a los periodistas que nos informan en estos días de encierro, muchos poniendo en riesgo su salud (dicho sea de paso, ¿son necesarias tantas transmisiones en vivo?). (Foto: GEC)
Hay que agradecer a los periodistas que nos informan en estos días de encierro, muchos poniendo en riesgo su salud (dicho sea de paso, ¿son necesarias tantas transmisiones en vivo?). (Foto: GEC)
Eduardo  Dargent

Politólogo, PUCP

¿Sabían que presentó en su programa del último sábado a un sujeto que recomienda el bicarbonato de sodio con limón y agua caliente para combatir el ? Ante la avalancha de críticas, se retractó en Instagram, pero difícil contrarrestar la receta milagrosa que llegó por señal abierta a cientos de miles de personas.

No ha sido el único. Otros programas de espectáculos han brindado datos inadecuados y falsos en tiempos en los que la información correcta es esencial para la prevención. Hasta un vidente salió a decir generalidades. Lo que en tiempos normales indigna en nuestra situación actual puede ser un peligro para la salud.

Desde hace años, se critica a los canales por la caída de su calidad informativa, cultural y educativa. Lo informativo todavía tiene, con todas las críticas que pueden hacerse, un espacio en noticieros y programas dominicales. Pero ya ni hablemos de lo cultural o lo educativo. La Constitución (artículo 14) y la Ley de Radio y Televisión señalan la obligación de colaborar con el Estado en la educación.

Esta obligación de apoyar en la educación, ninguneada en tiempos normales, se vuelve más urgente cuando estamos todos encerrados en casa buscando formas posibles para que los niños tengan la posibilidad de aprender. Si lo que vemos en los medios son programas de chismes y farándula, crece la percepción de que no se está cumpliendo con esta obligación.

Pues bien, todos estos antecedentes sirven para entender por qué considero que la televisión abierta se acaba de meter un autogol que seguro dañará más su legitimidad. La Sociedad Nacional de Radio y Televisión informó que ha alcanzado un acuerdo para que los canales de señal abierta brinden “cincuenta medias horas semanales” en apoyo al esfuerzo educativo del Gobierno. La televisión al servicio de la patria.

El periodista Marco Sifuentes, sin embargo, ha señalado que esta negociación no fue ni tan temprana ni tan desinteresada inicialmente. Costó llegar a este acuerdo. Y el resultado, además, es limitado: al ser cinco canales, esto daría una hora al día por canal. Bastante menos que lo que transmiten los medios del Estado.

Esta respuesta viene siendo criticada duramente en redes sociales por insuficiente. Se recuerda a los medios su obligación para con la educación y se les apuntan algunos ejemplos “formativos” de su parrilla. Probablemente la crítica crezca en los próximos días.

El contexto anterior a la pandemia, al que me refería al inicio, permite entender esta reacción. Un malestar que, deberían tenerlo en cuenta, mañana puede jugarles en contra si se enfrentan a quien quiera capitalizarlo políticamente. Se ha dicho antes en esta columna y vale la pena repetirlo: en ningún lado, la televisión es un portento de cultura o educación. Pero en perspectiva comparada el contenido de la televisión en el Perú es bastante malo.

Sé muy bien que la televisión abierta no es solo eso. Hay que agradecer a los periodistas que nos informan en estos días de encierro, muchos poniendo en riesgo su salud (dicho sea de paso, ¿son necesarias tantas transmisiones en vivo?). Tampoco minimizo que los medios están pasando por un momento económico difícil dada la caída de anunciantes. Pero creo que harían bien en evaluar mejor su percepción pública, el momento que nos toca vivir y sus obligaciones frente al Estado. Se cosecha lo que se siembra. Evalúen sembrar más y mejor.

¿Cómo se contagia el coronavirus?

La covid-19 se contagia por el contacto de una persona sana con otra que esté infectada. Esta enfermedad se propaga de persona a persona mediante las gotículas procedentes de la nariz o boca cuando el que se encuentra enfermo tose o exhala.

En muchos casos, estas gotículas caen sobre objetos o superficies, que después tocan otros individuos y se llevan a la nariz, ojos o boca cuando pasan sus manos por la cara.

¿Cómo prevenir la propagación del coronavirus?

  • Para reducir la probabilidad de contagio existen varias maneras. Las principales son:
  • Lavarse las manos con agua y jabón por 20 segundos y usar alcohol o gel desinfectante.
  • Mantenerse a una distancia mínima de 1 metro de cualquier persona.
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, debido a que las manos al palpar muchos objetos y superficies pueden recoger el virus.
  • Mantener una buena higiene respiratoria: si tose o estornuda deberá cubrirse la boca y la nariz con el codo doblado o con un pañuelo de papel, que deberá desecharse de inmediato.
  • Permanecer en casa si no se encuentra bien. En caso tenga fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica y siga las instrucciones que le de personal de salud.

¿Cuánto durará la cuarentena por coronavirus en Perú?

Después que se reportaron los primeros casos de coronavirus en el Perú, el presidente Martín Vizcarra declaró estado de emergencia nacional por 15 días ante el avance del COVID-19 en el Perú. A través de este Decreto Supremo se busca la prevención y el control para evitar la propagación del coronavirus en el territorio nacional.

Sin embargo, luego se anunció que habrá prórroga por el bien de todos los peruanos, y se extenderá este periodo de emergencia nacional por 13 días más, es decir hasta el 12 de abril.

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