No fue reglaje, fue “verificación”, por Cecilia Valenzuela
No fue reglaje, fue “verificación”, por Cecilia Valenzuela
Redacción EC

Hace una semana, antes de  de , que incluye un seguimiento al hijo de su novio; llamé a la oficina de prensa de la Sunat, expuse el tema y solicité la versión de la superintendente.

Una hora después me llamó Gerardo Barraza, uno de sus asesores, y me dijo que le habían consultado, pero que la consulta se hizo justo en el momento en el que ella estaba por salir. Barraza me preguntó detalles, se mostró indignado por el hecho y me dijo que gestionaría una reunión para más adelante.

El tema era grave y, evidentemente, tomó a Quispe por sorpresa. Por eso no quiso abordarlo abiertamente, pero hizo que un funcionario de su confianza me devolviera la llamada y tratara de ganar tiempo, pateando el tema para después.

Al día siguiente, cuando publiqué las fotografías del seguimiento en Willax TV y la prensa empezó a tratar el tema, Quispe hizo que otro de sus asesores le dijera a El Comercio que ; que el ministro Urresti le había explicado que lo hacían para verificar si su resguardo policial era eficiente.

Pero el viernes en RPP, : “Yo lo pedí”. “Estaba temerosa”.

Ahora resulta que siguen al hijo de su novio extranjero, que lo fotografían a hurtadillas, mientras camina acompañado de un oficial de seguridad del Estado, mientras maneja el BMW de su papá; ¡Que fotografían la casa donde ella vive! ¿A solicitud de ella misma y para verificar con quién se junta su entenado?

Hace una semana contaba con la confianza de la prensa, pero ahora no sabemos si la están extorsionando y obligando a decir sandeces –tienen un expediente sobre ella, su familia y sobre la familia de su novio chileno–  o si a la tercera dijo la verdad y abusando de su condición de prima de Nadine Heredia se aprovechó de los fondos públicos para salvar sus propias dudas, cometiendo, por cierto, el delito de peculado de uso. El hijo de su novio no es un funcionario público peruano y no se puede invertir dinero del Estado en averiguar con quién se junta. Si su madrastra quería saber de él, lo correcto era contratar un investigador privado.

Pero hay dos dichos de Urresti que vale la pena analizar: “Luego de la verificación se emitió un informe de contenido confidencial”. ¿Por confidencial, el ministro, quiso decir privado? Porque en todo caso le hizo un favor a la prima de la primera dama. Entonces,¿por qué no le entregó las fotos a la interesada? ¿Para qué se quedó la DINI con el expediente?

“El seguimiento contra personas que pertenecen al gobierno a través de la DINI no tiene ningún asidero (no tengo que hacerlo), le puedo poner (al funcionario) en su escolta un especialista de inteligencia y hago que me informe”. Entonces, para qué asignar más espías a seguir y fotografiar al hijastro de la jefa de la Sunat. El chico tenía un oficial de Seguridad del Estado acompañándolo en todo momento, por qué Urresti no aplicó su propia receta y asignó, como custodio, a un especialista en Inteligencia. ¿En qué quedamos?

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