Vizcarra afirmó que ningún país que ha afrontado una grave amenaza ha salido airoso “en medio de la división”.  (Foto: Presidencia de la República)
Vizcarra afirmó que ningún país que ha afrontado una grave amenaza ha salido airoso “en medio de la división”. (Foto: Presidencia de la República)
Sebastian Ortiz Martínez

Cuatro semanas después de que anunciara el Pacto Perú, el presidente dio inicio ayer a este foro, en el marco del Acuerdo Nacional. Durante dos horas escuchó las propuestas de 17 organizaciones, entre ellas los partidos políticos con representación en el Congreso, lo gremios empresariales, la Iglesia Católica y la sociedad civil.

El secretario técnico del Acuerdo Nacional, Max Hernández, detalló que todos los participantes, con excepción de Podemos Perú, cuyo representante no se conectó a la sesión virtual, firmaron el compromiso de diálogo para tener listo en un plazo de 45 días el Pacto Perú. Agregó que para ello se han formando seis grupos de trabajo por cada uno de los ejes.

Por ejemplo, el Ministerio de Salud, Essalud, sanidad de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, las federaciones de médicos, enfermeras y obstetras, entre otros elaborarán una propuesta concreta para la unificación del sistema de Salud. Y para reducir las brechas en educación, harán lo propio el Ministerio de Educación, el Consejo Nacional de Salud y el SUTEP.

Los ministerios de Economía y Finanzas, Agricultura, Producción, Energía y Minas y de Ambiente serán parte de la mesa que tendrá a cargo las iniciativas para garantizar un “crecimiento económico sostenible”.

Hernández anunció que la reforma política será abordada por el Jurado Nacional de Elecciones y la ONPE, y la reforma del sistema de administración de Justicia por el Poder Judicial, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, el Ministerio Público, la Junta Nacional de Justicia (JNJ), la Defensoría del Pueblo y la Academia Nacional de la Magistratura.

Y en la lucha contra la pobreza y pobreza extrema, el MEF, Minagri y el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) así con los gobiernos regionales y las municipalidades tendrán que presentar medidas a corto, mediano y largo plazo.

A su turno, el jefe de Estado consideró que el Pacto Perú será un “insumo necesario” para la ciudadanía al momento de emitir “un voto consciente” en las próximas elecciones generales. Agregó que se debe demandar a los partidos políticos que aspiran conducir el país decir cuál en su posición sobre este acuerdo, que tiene como base el consenso.

Más temprano, Vizcarra invocó al Parlamento a encontrar “alternativas viables” para atender las “justas demandas” de los pensionistas de la ONP, en referencia al debate en el Congreso sobre la devolución de estos fondos para aquellos que no lograron cumplir los 20 años de aportes para lograr un pago por jubilación.

“Espero que podamos encontrar alternativas viables, acordes con las capacidades presupuestales del Estado que nos permitan atender las justas demandas de nuestros pensionistas, quienes merecen un trato más justo y digno. Sigamos trabajando juntos con la firme convicción de que los objetivos que todos compartimos son mucho más poderosos que las diferencias ideológicas o políticas que pudieran existir”, manifestó Vizcarra.

(Foto: Presidencia de la República)
(Foto: Presidencia de la República)

Las debilidades (y el impacto) del acuerdo

La politóloga Gabriela Vega Franco advirtió que “la mayor debilidad” del Acuerdo Nacional y del llamado Pacto Perú “es la capacidad de quienes están sentados en esa mesa de realmente representar a quienes se supone representan”. Como ejemplo, remarcó que los líderes de los partidos políticos no necesariamente tienen influencia en sus bancadas en el Parlamento.

“¿En esas condiciones cómo sería posible garantizar sostenibilidad y la puesta en la realidad de los acuerdos? El Pacto Perú es una iniciativa respetable y merece que todas las partes se esfuercen para que sus resultados sean fructíferos, pero no reemplaza la articulación y negociación que el Ejecutivo debe realizar con los poderes que hoy están en el Congreso”, subrayó Vega a El Comercio.

Una posición similar tuvo el analista político Pedro Tenorio, quien dijo que convocar al Pacto Perú distrae a Vizcarra de una “tarea más importante: estrechar vínculos con el Parlamento para discutir una agenda conjunta”.

“Hasta el momento, cada uno, el Ejecutivo y el Congreso, va por su lado y eso lleva a que el segundo actúe como mercado persa, ofreciendo el otro y el moro”, añadió.

Tenorio opinó que es importante conocer si el Congreso “hará suyo” el Pacto Perú”, una vez que esté listo en 45 días.

“Lo que importa saber es si va a tener el respaldo del Parlamento o si quedará en una discusión que suena bien, pero no tiene trascendencia”, expresó.

Karen López Tello, politóloga de Propuesta País, indicó que 45 días, en el contexto de pandemia, es “demasiado” para las medidas de corto plazo como salud y reactivación económica que requieren de acuerdos inmediatos, aunque destacó el compromiso de las instituciones del Acuerdo Nacional para sumarse de manera inicial al llamado Pacto Perú. Agregó que de los cinco puntos, las prioridades deben ser la salud y la reactivación económica.

“El presidente Vizcarra debe tomar medidas en el corto plazo, puede en noviembre, al momento de presentar el presupuesto general que lo hace en el marco del Pacto Perú, que sería una manera de concretar la propuesta”, manifestó.

¿Puede ser vinculante al 2021?

Para Tenorio, no, porque en los 20 años que tiene funcionando el Acuerdo Nacional “nunca ha sido una parte decisiva en la discusión electoral”.

“Muchas veces ha hecho invocaciones para que se aumente el presupuesto en Educación y Salud, pero no tiene eco, es un saludo a la bandera”, complementó en comunicación con este Diario.

El analista político señaló que es probable que, en la actual coyuntura de crisis, los partidos puedan aceptar firmar el Pacto Perú, pero a la hora de la verdad, es decir la campaña, “cada uno disparará por su lado”. “Las bancadas están muy pendientes de las elecciones y tratan de satisfacer a la opinión pública de manera fácil y no real”, añadió.

Vega Franco argumentó que la “sostenibilidad e implementación” de los acuerdos “es frágil” por la precariedad de las organizaciones.

Recordó que en el Pacto Perú no están representados políticos- como el alcalde de La Victoria George Forsyth- que lideran las simpatías para las elecciones de 2021 y tampoco lo están los trabajadores o empresarios del sector informal, que representan al 70% del empleo en el país.

“¿Cómo sabremos sus posiciones si no tienen organización que las canalice? ¿Cómo legitimar los acuerdos sin contar con su voz? Para saber cuánto del pacto podrá ser relevante y marcar agenda de la campaña 2021 es necesario saber cuánto trabajo hacen los miembros del Acuerdo Nacional por generar acuerdos reales dentro de los sectores y organizaciones que representan. El trabajo de ponerse de acuerdo no solo es importante en la mesa, sino antes de llegar a ella”, sostuvo.

López Tello consideró que solo si el Acuerdo Nacional promueve el Pacto Perú, una vez que concluya la administración de Vizcarra, este podría trascender al 28 de julio de 2021 “en la medida de que este documento sea incorporado como una sección especial en la Política General de Gobierno del próximo quinquenio”.

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