Manuel Contreras

Realismo exacerbado o sumamente minucioso. Así define la Real Academia Española (RAE) el hiperrealismo, estilo que evoca a la fotografía por su obsesión por los detalles y del que Brigitt Reuver hace gala recreando prolijamente joyas automotrices y autopartes. Un trabajo que en cuatro años le ha traído grandes satisfacciones y el reconocimiento de los apasionados del motor que han comprado sus pinturas “desde Mónaco hasta Nueva York”, como señaló hace poco en su cuenta de Instagram.

Su relación con el arte es como esas historias de amor donde los personajes están destinados a terminar juntos. “Cuando era niña me encantaba dibujar; sin embargo, cuando crecí me concentré en mi educación y dejé el arte por un tiempo", cuenta la artistas en su página web. Así estudió Diseño, luego Psicología e hizo una maestría en Cambios de Comportamiento. Trabajó en una oficina durante un par de años, pero el arte pudo más. “Desde el momento en que pinté mi primer auto y se vendió, al instante supe: esto es lo mío. Ahora trabajo a tiempo completo como artista automotriz”, confiesa.

Realizar una pintura de gran formato le puede llevar a Brigitt alrededor de 250 horas de trabajo. “Me tomo el tiempo para pintar cada pequeño detalle, cada sombra, cada reflejo", cuenta la artista. Se trata de una labor de varios días en el que combina materiales de calidad y técnicas tradicionales, una fórmula que se ha convertido en su sello personal y que le ha valido el éxito que hoy goza con su arte.

Sus cuadros pueden llegar a costar hasta 10 mil euros. En su tienda virtual se exhiben cuadros de Aston Martin Vanquish Zagato Volante, Ferrari 458 Italia Spider, Jaguar E-type, Maserati GranTurismo MC Stradale, entre otras bellezas del motor; pero también se pueden encontrar cuadros más económicos de edición limitada como retratos de pilotos de Fórmula 1. Estos trabajos se pueden adquirir a menos de 200 euros.

Pero aunque sus pedidos le demandan gran atención y tiempo, Brigitt no está metida todo el día en su estudio, ella asiste regularmente a distintos eventos como carreras o salones de autos para realizar otra de sus especialidades, pintura en vivo. Este año, por ejemplo, ya tiene programadas dos presentaciones, en el Capital Car & Classics (marzo) y en el Concours d’Elégance (agosto), ambos en Amsterdam.

Pedidos personalizados

Más allá de los cuadros que se pueden ver en su web, Brigitt también se encarga de realizar trabajos personalizados para clientes que quieren algo especial como cuadros de sus propios autos, desde algún ángulo en particular u otras características. En este caso, la artista realiza una propuesta al comprador y una vez aceptada comienza su trabajo.

Terminada la obra, el cliente recibe una invitación para ver el cuadro en el mismo estudio de la artista. Si el comprador se encuentra en otro país, Brigitt envía una colección de fotografías de la pintura para que puedan ver el resultado final antes del envío. Vale decir que cada trabajo es entregado con certificado de autenticidad y con un video del proceso de la pintura.

Revisa la galería que acompaña esta nota y conoce más sobre la obra de Brigitt Reuver.