La clave está en la observación. Con acceso limitado a consultas médicas y el propósito de evitar ir a las salas de emergencia a menos que sea extremadamente necesario, los padres tienen que estar pendientes de todos los síntomas asociados ante una eventual fiebre de su hijos.
La clave está en la observación. Con acceso limitado a consultas médicas y el propósito de evitar ir a las salas de emergencia a menos que sea extremadamente necesario, los padres tienen que estar pendientes de todos los síntomas asociados ante una eventual fiebre de su hijos.
Gabriela Machuca Castillo