Llosa (43) no siempre fue deportista. A los 31 años se alejó del mundo corporativo para dedicarse de lleno a trabajar en una pasión personal: un sistema de entrenamiento donde el bienestar físico y el emocional son igual de importantes.
Llosa (43) no siempre fue deportista. A los 31 años se alejó del mundo corporativo para dedicarse de lleno a trabajar en una pasión personal: un sistema de entrenamiento donde el bienestar físico y el emocional son igual de importantes.
Nora Sugobono

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