Tiradito al ají amarillo, con pesca del día, chalaquita de kiuri, trozos de camote en tempura y langostinos al panko. (Fotos: Maricé Castañeda)
Tiradito al ají amarillo, con pesca del día, chalaquita de kiuri, trozos de camote en tempura y langostinos al panko. (Fotos: Maricé Castañeda)
Nora Sugobono

Surquillo continúa consolidándose como un hervidero de talentos. Tan solo en la calle Salaverry –la misma donde hace unos meses el cocinero e itamae Yoshio Minami abrió su primera apuesta en solitario: Sin Escamas– están también La Raya Chiclayana (mesa de culto con sazón norteña comandada por Ilder Santos) y el huarique La Caleta Chimbotana, pendiente por visitar pero sin duda prometedor. No muy lejos de ahí, los chicos de S’Concha (se pronuncia la S) juegan con aguaditos de conchas negras, pastas con erizos, langostas en arroces y cebiches mixtos. Eso sin contar los dos locales de Tomás Matsufuji con Al Toke Pez y, por supuesto, la sagrada Picantería de Héctor Solís. Si bien la cocina marina es sinónimo inequívoco del distrito, otras alternativas amplían las posibilidades desde hace un tiempo. Ahí están, por ejemplo, La p’tite France y los nuevos locales de D’ Sala Café y La Lucha, sin ir muy lejos. Literalmente.

Cebiche nikkéi, con generosa porción de bonito, aceite de ajonjolí, palta y camote en tempura.
Cebiche nikkéi, con generosa porción de bonito, aceite de ajonjolí, palta y camote en tempura.
Batayaki de mariscos, salteado con mantequilla.
Batayaki de mariscos, salteado con mantequilla.

Yoshio abrió con la consigna de presentar una propuesta diferente, personal, que no deje de sentirse cercana para cualquiera que lo visite. Lo consigue con éxito: uno se siente como en casa entre los fogones de Sin Escamas pero, al mismo tiempo, también en una constante aventura. Su carta combina clásicos de la cocina marina con sabores propios de la fusión nikkéi. Resulta casi obligatorio probar el batayaki de mariscos, salteado con mantequilla (S/ 25, con porción de arroz) y al menos uno de los tiraditos en el menú. Empezar con un bao partido a la mitad –ideal compartir lo máximo posible en esta mesa– o el fresquísimo cebiche nikkéi (S/ 25) no es mala idea. Incluso al arroz con mariscos (S/ 28) Minami le ha puesto su sello, con alga nori picadita y entrelazada con todos los sabores. ¿Otro antojo que no conviene olvidar? Las conchas a la chalaca (S/ 17). Perfectas.

Maki relleno de palta y langostino furay, cubierto de mariscos y pescado en salsa de parihuela nikkéi.
Maki relleno de palta y langostino furay, cubierto de mariscos y pescado en salsa de parihuela nikkéi.
Conchas a la chalaca.
Conchas a la chalaca.

Tal como nos gusta

-Entre los bocados más llamativos que encontramos en la carta están los baos con diferentes rellenos. Hay unos cuatro sabores: con chicharrón de pota, pepino encurtido y salsa de rocoto dulce (S/ 10); con chicharrón de calamar y salsa acebichada (S/ 10); con pescado al panko, hilos de kion frito y salsa nikkéi (S/ 12); y con langostino al panko y salsa de tártara acebichada (S/ 12).

-La oferta en bebidas es bastante sencilla, pero entre aguas, chicha, gaseosas y botellas de Pilsen, encontramos también una jarrita de té verde (S/ 5).

-Consulte por los tríos de verano. Chaufa de mariscos + cebiche mixto + chicharrón de pota (S/ 20) es una de las opciones.

Bao relleno de chicharrón de calamar.
Bao relleno de chicharrón de calamar.
Yoshio Minami abrió Sin Escamas a mediados de 2019. Antes estuvo al mando de la barra de sushi del JW Marriott Hotel Lima.
Yoshio Minami abrió Sin Escamas a mediados de 2019. Antes estuvo al mando de la barra de sushi del JW Marriott Hotel Lima.

DIRECCIÓN: Calle Salaverry 1257, Surquillo.

HORARIOS: Martes a domingo de 12 m a 4:30 p.m.

INSTAGRAM: