•	Es importante que aprendamos a exteriorizar lo que estamos sintiendo y pensando. Expresarnos nos sirve para escucharnos y a los demás, para identificar lo que estamos sintiendo y para descargar nuestras emociones, lo que ayuda a que su intensidad y el efecto que tienen sobre nosotros disminuya.
• Es importante que aprendamos a exteriorizar lo que estamos sintiendo y pensando. Expresarnos nos sirve para escucharnos y a los demás, para identificar lo que estamos sintiendo y para descargar nuestras emociones, lo que ayuda a que su intensidad y el efecto que tienen sobre nosotros disminuya.
Andrea Montalvo

Desde hace un tiempo, cada vez que veo o leo las noticias encuentro algo negativo y esto hace que me sienta triste, desesperanzada, bajoneada. En algún momento tomé la decisión de desentenderme de las noticias y de enterarme menos de lo que pasa a mi alrededor. Sin embargo, después de mucho pensarlo me di cuenta de que esa no es la solución. Es importante mantenernos informados acerca de lo que pasa en nuestro país y planeta.

Estuve con un grupo de amigos hace un tiempo y conversábamos acerca de esto y de cómo no soy la única que se siente así. Los eventos que están ocurriendo actualmente tanto en el Perú como en el resto del mundo, nos afectan a todos. Desde los incendios tan devastadores en Australia; las tensiones y ataques entre Estados Unidos e Irán; las migraciones masivas que están ocurriendo en el mundo de gente que no puede vivir más en su tierra (una muy importante cerca a nosotros); hasta la delincuencia, abusos, agresiones y problemas políticos que enfrentamos a diario en nuestro país. Todas son manifestaciones de cómo nos encontramos actualmente como población humana, y encuentro que esta situación tiene repercusiones en la salud mental de todos y todas.

Los límites sanos nos ayudan a definir cuánto podemos tolerar y en dónde debemos dibujar una línea que nos proteja de lo que nos afecta. Podemos establecer límites con otras personas y situaciones que suceden a nuestro alrededor.
Los límites sanos nos ayudan a definir cuánto podemos tolerar y en dónde debemos dibujar una línea que nos proteja de lo que nos afecta. Podemos establecer límites con otras personas y situaciones que suceden a nuestro alrededor.

De acuerdo con la OMS, actualmente, 300 millones de personas padecen de depresión, trastorno que se ha convertido en la causa principal de discapacidad a nivel mundial, y 260 millones de personas presentan algún tipo de trastorno de ansiedad. Estas cifras han ido aumentando en los últimos años y esto tiene distintas causas, habiendo factores psicológicos, biológicos y sociales involucrados. Dentro de los factores sociales, hay un componente importante que se relaciona con la influencia que nuestro entorno genera sobre las personas, y pienso que es importante que conozcamos estas cifras y nos eduquemos en el tema de salud mental, sus implicaciones. Es importante saber cómo podemos hacer para cuidarnos a nosotros y a los nuestros en momentos de crisis o en situaciones en las que nos sentimos afectados por lo que sucede a nuestro alrededor cuando no tenemos ningún tipo de control sobre lo que estamos viendo, escuchando o viviendo.

Cuidemos de nuestro cuerpo con la alimentación, el sueño, la actividad física y hábitos saludables, pues nuestro cuerpo impacta en nuestra mente tanto como la mente lo hace en el cuerpo.
Cuidemos de nuestro cuerpo con la alimentación, el sueño, la actividad física y hábitos saludables, pues nuestro cuerpo impacta en nuestra mente tanto como la mente lo hace en el cuerpo.

¿Qué podemos hacer, entonces, para cuidarnos a nosotros mismos?

Es importante que aprendamos a exteriorizar lo que estamos sintiendo y pensando. Expresarnos nos sirve para escucharnos y a los demás, para identificar lo que estamos sintiendo y para descargar nuestras emociones, lo que ayuda a que su intensidad y el efecto que tienen sobre nosotros disminuya. Lo ideal es hacerlo con alguna persona o grupo de personas que sean de confianza, parte de nuestro grupo de apoyo, de manera que sea una conversación. Sin embargo, hay otras alternativas también; podemos escribir, dibujar o utilizar algún otro tipo de arte como medio de expresión.

· Debemos tener en cuenta que nuestra salud física es igual de importante. Cuidemos de nuestro cuerpo con la alimentación, el sueño, la actividad física y hábitos saludables, pues nuestro cuerpo impacta en nuestra mente tanto como la mente lo hace en el cuerpo.

· Establezcamos límites. Los límites sanos nos ayudan a definir cuánto podemos tolerar y en dónde debemos dibujar una línea que nos proteja de lo que nos afecta. Podemos establecer límites con otras personas y situaciones que suceden a nuestro alrededor.

· Cuidemos nuestras relaciones con otros. Es importante que revisemos con quiénes interactuamos frecuentemente y qué calidad de vínculo tenemos con esas personas, pues si estamos buscando la tranquilidad, nuestras relaciones deben reflejarlo.

Además de cuidarnos a nosotros mismos, es importante que seamos conscientes de que las personas a las que queremos y que nos quieren también pueden estar pasando por situaciones complicadas.

Por ello, algunas cosas que debemos tener en cuenta son:

  1. Todos pensamos distinto y, por lo tanto, tenemos opiniones y reacciones diferentes a lo que ocurre a nuestro alrededor. Es importante que comprendamos que estas diferencias pueden ser enriquecedoras y que cada persona se enfrenta al mundo con las herramientas que tiene, lo que puede servirnos de aprendizaje.
  2. Preguntemos a los otros cómo se encuentran. Acerquémonos a las personas a las que queremos acompañar; preguntemos cómo están y qué necesitan nos ayuda a formar vínculos cercanos y de ayuda.
  3. Escuchemos a quien estamos acompañando y estemos con ellos. A veces, lo único que se necesita es a alguien que nos escuche y nos acompañe, así como saber que, de necesitar ayuda, tenemos a quién pedírsela.

Al cuidarnos a nosotros mismos y a las personas que nos importan, estamos contribuyendo de manera importante con las dinámicas que tenemos los demás y con nuestro entorno. La idea es generar una ola que impacte de manera positiva al resto. Si es que nosotros estamos bien podemos ayudar a los demás a estarlo también y, de esta manera, a poder manejar cómo enfrentamos lo que sucede en nuestro entorno. Aunque no tengamos ningún tipo de control sobre lo que pasa en el mundo.

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