Y de un momento a otro se acabó la década. Lo más curioso es que en realidad, la nueva década empieza todavía el próximo año. La RAE ha publicado en Twitter: “Cada década comienza en un año acabado en 1 y termina en un año acabado en 0. Así, la primera década del siglo XXI es la que va de 2001 a 2010; la segunda, de 2011 a 2020, etc.”.

Por otro lado –y esto para reconocerlas–, cada década tiene cierta categorización por la música que se difundió en ellas. No hay nada que represente mejor una década que la música popular que apareció o trascendió en ella. Ni la política ni la economía superan a la música popular como referente temporal o generacional.

Comercialmente hablando, la década de los 80 es cuna de varios de los hits más famosos del siglo XX. Michael Jackson fue uno de los mayores exponentes en esta época al lanzar álbumes como Thriller, en el 83; y Bad, en el 87. Dos elepés clásicos que transformaron la música popular en un fenómeno macroeconómico. El primero se convirtió en el álbum más vendido de la historia, con 66 millones de copias. El segundo fluctúa entre los 10 más vendidos de todos los tiempos.

Si bajamos al hemisferio sur en el mismo momento, vemos la escena liderada por el rock argentino de Charly García, Soda Stereo y Enanitos Verdes. También a finales de la década, Arena Hash, Río y Miki González ya estaban en notable crecimiento en el Perú.

El rock ochentero en castellano hoy es cantado en bares, en la hora loca de las fiestas, en matrimonios y otras ocaciones de celebración, por la energía que trae consigo. Probablemente producto de la necesidad libertaria ante la dictadura en Argentina y el terrorismo en Perú.

Retrociendo una década, los 70 se caracterizan por el rock británico de Led Zeppelin, Pink Floyd, The Who, Rolling Stones y la enorme cantidad de grupos de rock progresivo como Yes y Emerson, Lake & Palmer. Pero todavía en los 70 el mercado seguía siendo para coleccionistas. Todo era música conceptual que repentinamente murió para siempre con aquella “apta para todos” de los 80.

Sin embargo, los 70 dejaron discos legendarios, como Dark Side of the Moon, de Pink Floyd; Who’s Next, de The Who; Sticky Fingers, de los Stones; Rumours, de Fleetwood Mac; y Never Mind The Bollocks, Here’s the Sex Pistols, disco cuyo impacto dio un nuevo giro al punk rock, que se popularizó mucho después, a inicios de los 90.

En esta última década grunge del siglo XX, el rock se convierte en algo más pesado y agresivo. Las letras son contra todo y se masifican bandas antisistema como Green Day, Rage Against The Machine, Pearl Jam, Red Hot Chili Peppers e incluso Nirvana en sus últimos años.

El inicio del 2000 tuvo un decenio caracterizado en Latinoamérica por el reggaetón. Este género nacido en países caribeños viene desde los 90 pero rompió esquemas sin duda en los primeros 10 años del siglo XXI. El vallenato colombiano acompañó de algún modo este boom y así aparecieron los argumentos para crear los Grammy Latinos.

En Norteamérica, el hip hop de los últimos años es el altavoz para opinar sin filtro sobre los disgustos de la sociedad y se acercó más al género pop. Si se observan las listas populares de hoy, el hip hop está instalado en los primeros puestos.

En la década que está terminando se presentaron propuestas más modernas tanto en música como en el consumo de ella. La música electrónica, que en sus inicios fue un género clandestino en sótanos de almacenes en Europa, hoy se escucha en todos lados gracias a la digitalización.

Las primeras décadas del siglo XXI no se encuentran tan marcadas musicalmente como las últimas décadas del siglo XX. La cultura contemporánea es más cambiante que antes. Bienvenidos al 2020, año de la consagración del streaming (cada quien escucha lo que quiere) en su versión más radical. Qué miedo. //


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