Lee ‘A calzón quitado', la columna de Luciana Olivares. (Ilustración: Gustavo Gamboa)
Lee ‘A calzón quitado', la columna de Luciana Olivares. (Ilustración: Gustavo Gamboa)
Luciana Olivares

Al año nuevo pasó y con él todas las cábalas que habrás usado para que el 2020 sea un gran año. Es curiosa la fe que desarrollamos por determinados objetos: no hay que ser muy supersticiosos para devorarnos las 12 uvas a la media noche, así la cena no haya dejado espacio ni para una pasa, o haber usado el infaltable y matapasión calzón o calzoncillo amarillo. Es como si quisiéramos asegurarnos de hacer todo esa noche para garantizar que el próximo año sea el que soñamos.

No quiero comenzar el año siendo la aguafiestas de las cábalas (yo también me puse mi calzón amarillo, por si las moscas), pero quiero proponerte recetas alternativas que puedan ayudarte a hacer realidad lo que tanto quieres en los próximos 12 meses, y no dejarlo a la suerte.

1. Reemplaza las 12 uvas por un cuadro de Excel. Todo bien con pedir un deseo por uva (salvo que estés a dieta; la uva tiene harta azúcar) pero convierte los deseos en planes. Aunque suene poco romántica, llévalos a un cuadro de Excel con fechas y plazos estimados que te permitan hacer seguimiento y controlar que de verdad te estás haciendo cargo de lo que querías a principios de año. Pero cuidado con algo: el cuadro de Excel no es para que lo archives en tu computadora y no lo veas más. Imprímelo y si es necesario pégalo en la refrigeradora.

2. En vez de usar ropa interior amarilla, empieza el año ‘a calzón quitado’. La cábala dice que si te pones ropa interior amarilla, atraerás suerte; y si es roja, el amor. Mi recomendación para este año es que no le dejes tu bienestar –y menos aún que aparezca la persona perfecta– a la suerte. Estar en modo ‘calzón quitado’ te permitirá sincerarte contigo mismo sobre lo que verdaderamente quieres hacer con tu vida y con esa claridad ponerte a trabajar (para eso usarás el Excel). Y si se trata de buscar el amor, acuérdate de la diferencia entre escoger y recoger. Más que pedir que aparezca la persona soñada, trabaja en tu salud emocional para aprender a escoger bien.

3. Cambia la escoba por un buen filtro. En vez de barrer tu casa contra las malas vibras, comienza con un buen barrido mental de aquellas personas tóxicas que no te hacen sentir bien y te hacen perder tiempo. Pero tan importante como hacerlo en el mundo real es hacerlo en el digital. Es linda la canción del millón de amigos de Roberto Carlos, pero esta aplica más para las cuentas de Facebook e Instagram y sabes bien que todos esos no son amigos, sino contactos. En este 2020 sigue a personas que te generen bienestar y no desazón, que aporten contenido útil, inspirador, real.

4. Reemplaza las lentejas por hamburguesa de lentejas.

Comer lentejas en Año Nuevo ayuda a la prosperidad y a la abundancia. Yo te recomiendo que incluyas las lentejas en tu dieta, no una vez a las quinientas ni menos por deber. Encuéntrale el gusto a comer bien y saludablemente. Para ello es fundamental que no sientas que tu dieta es un castigo. Ponle creatividad a la comida saludable para llevar un año sintiéndote mejor contigo mismo.

5. Antes de subir a una silla con el pie derecho, decreta que eres ambidiestro. Si quieres un año en ascenso, tienes que construirlo todos los días, sabiendo que hay bajones. Tengamos actitud ganadora, esa que nos haga saltar de la cama todos los días para comenzar con entusiasmo. No importa con qué pie caigamos.

6. En vez de dar la vuelta a la manzana con maletas, prefiere la mochila ligera.

Viajar a lugares fantásticos es maravilloso, pero ¿si decretas que todo el 2020 estarás en un gran viaje interior? Este año dedícalo a conocer más de ti, explora qué cosas nuevas te hacen feliz y date el permiso para cruzar algunos límites que absurdamente te pusiste por miedo o vergüenza. Acuérdate de que para viajar al lugar más complejo e importante del universo no necesitas visa. //